Ser pragmatista implica...

Que las consecuencias nos acerquen al logro de nuestros objetivos, tomando en cuenta el contexto interactivo en el que ocurren. Enfocarnos en el para qué y no en el por qué decimos o hacemos lo que digamos o hagamos.

24.3.09

Ley de Protección y Promoción del Pluralismo

Uno de los principios mas vapuleados en tantos años de revolución ha sido el Pluralismo... A pesar de ser constitucional, no está desarrollado dentro de nuestro marco legal y quizás por ello al actual gobierno se le hace tan fácil violarlo para obtener beneficios sin que incurra prácticamente en ningún tipo de costo. Propongo que uno de los puntos de la agenda legislativa de 2011 apunte a defender este principio medular del sistema democrático.

Nunca imaginé que se me ocurriría alguna vez proponer una Ley. Pero pensando en la Nueva Asamblea Nacional, considero prioritario definir lo que será la agenda legislativa de las fuerzas democráticas que poblarán nuevamente el espacio que fue voluntariamente abandonado en 2004 y mucho más. Existen enormes carencias en materia de infraestructura, vivienda, servicios de todo tipo, seguridad social y pare usted de contar. Sin embargo, de nada sirve crear instrumentos legales si luego desde el Ejecutivo una secta roja-rojita se encargará de implementarlos desde la perspectiva de su propio beneficio y a espaldas del país plural que es Venezuela.

Ellos creen que están en Cuba. Para el Ejecutivo sólo hay una forma particularmente daltónica de ver la realidad: solamente vale lo que es rojo, si no lo es, se desecha. Esa conducta violatoria de la Constitución ocurre a diario y, sin embargo, no les acarrea consecuencias.

La Ley de Promoción y Protección del Pluralismo tendrá la misión de impulsar la recomposición de los distintos poderes públicos, a partir de la mayor pluralidad que existirá en la nueva Asamblea Nacional. El Tribunal Supremo, la Contraloría, la Fiscalía, el CNE y la Defensoría del Pueblo no podrán seguir viendo la realidad a través del rojo cristal con que la han estado mirando hasta el presente. En el Ejecutivo también deberán abandonarse las conductas violatorias del Pluralismo, a menos que quieran sufrir sanciones administrativas y penales.

Un país democrático no pluralista es un absurdo. El totalitarismo de una mayoría electoral circunstancial es una aberración porque se termina destruyendo la democracia a través de vías    democráticas. Esperar que una ley de esta naturaleza se promulgue antes de 2011 sería utópico porque la actual Asamblea ha dado sobradas muestras de avalar (y perpetrar directamente) flagrantes violaciones del principio del Pluralismo.
Defender y promover el Pluralismo es una necesidad humana universal. Nadie medianamente sensato puede presentarse ante los demás como portador de una única verdad absoluta. El Pluralismo nos garantizará a todos venezolanos que las iniciativas de diálogo tengan sentido. Los dogmáticos no dialogan, juzgan y si son del tipo inquisidor... condenan y ejecutan a quienes no piensen como ellos.

La Ley PPP también deberá conectarse con el Pensum Educativo para que su cumplimiento a futuro sea una cuestión más culturalmente dada que impuesta. Todos los venezolanos  necesitamos el Pluralismo, incluyendo gobierno y oposición.

16.3.09

El Malabarista

Había una vez un malabarista extraordinario. Era increíble el espectáculo que en calles, carpas y auditorios variopintos, montaba este prodigio de los malabares. En sus inicios comenzó con pocos objetos y a medida que crecía su confianza en sí mismo agregaba y agregaba más...

Comenzó con la constitución y la ley de educación. Luego agregó la habilitante, PDVSA, la Fuerza Armada y la Ley de Tierras. Más adelante, muy seguro por los aplausos (o votos) que arrancaba a su público, se fajó con CANTV, EDC, SIDOR y las cementeras... Como los escenarios locales le resultaban poco retadores, agregó rehenes de las FARC, Irán, Kosovo, Georgia, etc. En eso, dió su primer traspiés al sumar la Reforma. Esa bola se le cayó y perdió un poco de confianza.

Pero sustituyó esa bola con la de la Enmienda y retomó la confianza... Ahora quiere agregarle Puertos, Aeropuertos, Autopistas, Vicepresidente de Caracas, Cargill, Polar, Sambil, barcos pesqueros, bases rusas, clínicas, aumento de la gasolina, etc.

La pregunta es si el espectáculo puede mantenerse indefinidamente sobre la base de agregar más y más bolas para que las sostenga el único malabarista. ¿Cuál será la bola adicional que provoque una estrepitosa caída de todas las que, por ahora, ha logrado mantener en el aire?

Algunas comienzan solitas a deteriorarse y podrían afectar el espectáculo: Guayana y PDVSA se calientan. También la inflación es una bola que el malabarista no ha querido ni mirar, la inseguridad la esquiva, pero con la crisis económica mundial no podrá hacer nada a menos que se mude a otro planeta...

Ver tanto tiempo al mismo malabarista cansa y verlo trastabillar nos haría debatirnos entre sentir lástima o caerle a tomatazos.

En todo caso, preparémonos para recoger todo del piso. De ahí no pasará. Pero evitemos volver a entregarle tantas cosas valiosas a otro irresponsable e histriónico gobernante.

9.3.09

La Nueva Contraloría

La actuación de la Contraloría General de la Nación ha dejado mucho que desear, especialmente en tiempos recientes. Esta institución debe ser revisada con el fin de actualizar tanto su razón de ser, como sus métodos. Propongo, en principio, que se concentre sobre los funcionarios que constituyen el Alto Gobierno (Vicepresidente, Ministros, Viceministros, Directores Generales Sectoriales, etc.) y que funcione como el Departamento de Recursos Humanos que garantice al pueblo que quienes sean designados a cargos públicos, no solamente reúnan las características necesarias para ejercer tales cargos, sino que se monitoree el cumplimiento de sus respectivas metas de gestión.

Un equipo grande liga lo hace. Una línea aérea lo hace. ¿Debe un gobierno democrático aplicar políticas en materia de recursos humanos que se orienten a estimular el mejor desempeño posible de cada uno de sus integrantes claves?

Una agresiva política de altos ingresos estimula a jugadores extraordinarios a que hagan uso ordinario de sus destrezas en cada juego. En un contrato de grande liga puede encontrarse un incentivo tan raro como entregarle un bull-dozer (una retroexcavadora) a un jugador que la pide como parte de su lista de “metas en la vida” (es el caso de Oswalt, pitcher de los Astros). No habría, definitivamente, grandes ligas sin grandes salarios, ni grandes bonos...

Una delicada supervisión de las tripulaciones junto a minuciosos análisis de las condiciones que llevaron a producir cada accidente, ha hecho posible que tanto Avianca como Korean Airlines hayan logrado reducir sustancialmente el número de eventos fatales. Parte del diagnóstico en estos casos fue determinar que culturas estrictamente respetuosas de las jerarquías, como la colombiana y la coreana, influyó en la mala comunicación entre capitanes e ingenieros de vuelo, o entre ingenieros de vuelo y controladores aéreos, que condujeron a accidentes con terribles consecuencias fatales para tripulaciones y pasajeros (reseñado por M. Gladwel en su más reciente libro “Outliers”).

Continuando con la metáfora aérea ¿Quién es la tripulación, los pasajeros y los supervisores del avión que es Venezuela? Si el Ejecutivo es la tripulación y los pasajeros nosotros los ciudadanos de este país, los supervisores de esa tripulación deben actuar tan acuciosamente como lo hizo Avianca o KAL y yo propongo que ese rol lo desempeñe la Contraloría General de la República. Tal como funciona actualmente, la Contraloría no hace nada parecido a éso.

Según lo confesado por el propio Contralor, la Contraloría no actúa proactivamente sino a partir de denuncias. Hace cierta labor preventiva a lo largo y ancho de la Administración Pública, pero desde la perspectiva de cuidar la formalidad en la ejecución de gastos y no con base en los resultados de gestión. No importa si se trata de altos, medios o bajos cargos, aunque pareciera que se interesan poco por controlar al Alto Gobierno.

Propongo que esta institución se concentre justamente en el Alto Gobierno y que además de seguir pendiente de la parte formal, se convierta en un departamento de Recursos Humanos que apoye en:

Revisar la idoneidad de los candidatos a ocupar cargos del Alto Gobierno (incluyendo si el perfil de la persona hace match con el cargo al que va a ser designado). Por ejemplo, no debe colocarse a un Center-Field de Pitcher... metafóricamente hablando.

Formular políticas de remuneración basadas en evaluaciones de desempeño. Por ejemplo, si el Ministro A del Interior logra su meta de reducir la inseguridad en X% en un trimestre, recibirá un bono salarial especial de Y Bs.F...

Monitorear a las decenas de funcionarios que conforman al Alto Gobierno para realizar las recomendaciones oportunas y pertinentes. No dispersarse atendiendo a todo tipo de funcionario y dejar esa tarea a contralorías internas de cada organismo.

Una Nueva Contraloría podrá comenzar a concretar cambios profundos en el país. Es parte de los cambios necesarios y válidos para cualquier tendencia de izquierda, centro o derecha que gobierne. Organicémosnos para que seamos un verdadero país de Grandes Ligas y hagamos lo que esté a nuestro alcance para que no se estrelle ese avión que es Venezuela.

7.3.09

Denuncias Construidas sobre lo Abstracto

Es difícil concebir una denuncia que no esté ligada a un hecho concreto, aún mejor si ésta porta cifras, imágenes o, idealmente, una infografía. Pero en un océano de concretitud como el que cada día alimentan ríos de información que llegan a ojos y oídos de todos nosotros, algo bellamente abstracto se destacará como un hemoso velero navegando entre plácidas o furibundas olas. Por cierto, al referir el tema de denunciar lo hago con un estricto sentido estratégico para mejorar la lucha política, no la lucha política en abstracto, sino una muy particularmente concreta: la lucha política en Venezuela.

En Venezuela se encumbró desde hace ya 10 años una casta militarista que ha venido destruyendo sistemáticamente los valores de ciudadanía y gobierno civil democrático, para sustituirlos por un mesianismo caudillezco y totalitario cuyo mejor parangón es el libro de Orwell “1984”, no el patético régimen cubano como tanto se afirma. El más reciente golpe del “Ministerio de la Verdad” es querer convertir al Caracazo en un heroico día revolucionario, para que el saqueo (a los demás) alcance categoría de acto noble y simbólico como manifestación de una insólita lucha por un mejor país. Mientras tanto los militares responsables de la masacre se quedarán tranquilitos jubilados o en el “Ministerio del Amor” y así la justicia seguirá tan devaluada como está.

Ante un Gran Hermano que maneja a su antojo lo concreto y sobre todo lo anecdótico, incapaz de articular coherentemente conceptos útiles (porque para ello se requiere la habilidad de construir y él sólo es bueno destruyendo), lo abstracto puede convertirse en una poderosa arma simbólica que contrarreste su acción destructiva, debilitando su capacidad destructiva y preparándonos para construir la alternativa que lo derrote. Lo abstracto nos ayudará a profundizar, a identificar patrones, a comprender mejor la naturaleza tanto del régimen a derrotar como de la alternativa a construir.

Pero ¿Qué es lo abstracto? Y sobre todo, ¿Cómo utilizarlo en el arte de denunciar?

Lo abstracto se refiere a los aspectos mas conceptuales y estructurales de un objeto que permiten describirlo en su esencia, sin referirse a características individuales a menos que validen un patrón esencial. Una operación inductiva típica según la cuál se parte de múltiples observaciones concretas de un tipo de fenómeno, nos permitirá identificar patrones y de allí alcanzar descripciones abstractas que reflejen los rasgos más característicos del tipo de fenómeno observado. Luego, con lo abstracto en la mano podemos identificar de manera temprana los fenómenos de ese tipo que comiencen a producirse.

En el caso de un régimen que lleva 10 años, existe suficiente material registrado para identificar y clasificar aquello que merece combatirse y que nos convence para trabajar sin descanso hasta derrotarlo y sustituirlo por una alternativa mejor para todos. Una denuncia abstracta podría tener la forma de una especie de infografía asincrónica donde no se representa un solo hecho, sino un conjunto de hechos que conforman un patrón. También pueden desarrollarse fórmulas lógicas que sirvan para referirse al tipo de fenómenos que constituyen las razones que llevarán a más y más venezolanos a repudiar el actual régimen.

Por ejemplo, si se denuncia la inseguridad podemos referir al siguiente silogismo o pieza abstracta:
La inseguridad produce miedo en la población
El miedo en la población le conviene a un gobierno militarista
La inseguridad le conviene al actual gobierno venezolano

O en el caso de la corrupción:
Con la corrupción el gobierno desvía el uso de grandes recursos públicos
Grandes recursos, junto a otros factores, se utilizan para ganar elecciones
La corrupción ayuda al gobierno a ganar elecciones

Un punto de partida para una infografía asincrónica serían descripciones de situaciones similares a lo largo de estos 10 años. Por ejemplo:
2005 protestas por inseguridad --> cambio del ministro A del interior
2006 protestas por inseguridad --> cambio del ministro B del interior
2007 protestas por inseguridad --> cambio del ministro C del interior
2008 protestas por inseguridad --> cambio del ministro D del interior
2009 protestas por inseguridad --> cambio del ministro E del interior
Conclusion: el presidente no sabe seleccionar a un buen ministro del interior.

La apuesta es buscar contrastar el exceso de temas concretos de denuncia con piezas abstractas que llamen la atención por ser diferentes, por ser estructuras que exigen más atención departe de quien lea o escuche. La apuesta es que la población va a recibir esas denuncias abstractas como retos a su capacidad de concentración y de comprensión.

A mayor compresión de lo que ocurre, menor emocionalidad como base del vínculo político hacia el líder carismático. A menor emocionalidad más posibilidades de romper el vínculo. A mayor comprensión de lo que ocurre, menos apoyo para Chavez.

Esto no es nuevo, a excepción de que se plantea llevar lo abstracto al mundo de las denuncias y los slogans. Esas consideraciones abstractas podemos encontrarlas distribuidas en muchos de los artículos de sesudos analistas, pero lo que pasa es que la gente en general no lee, ni mucho menos analiza. Por eso, darle rango de titular, slogan o denuncia a lo abstracto, le ofrece al público general una oportunidad de reflexionar y hacerse más consciente ante los inagotables detalles de lo concreto y noticioso.

Convirtamos los medios de comunicación en medios de comprensión y reflexión. Convirtamos los voceros políticos en educadores comprometidos con el más importante proceso de aprendizaje social que tenemos hoy como país. Si el pueblo sigue mareado por las cadenas, las anécdotas y el histrionismo heroico del Gran Hermano, seguirá sintiendo la necesidad de que quien lo confunde, paradójicamente, sea quien lo guíe.

De los típicos recursos retóricos de los voceros políticos como son las enumeraciones de problemas y las cifras o imágenes que ilustren lo graves que son, debemos saltar a un nivel más abstracto donde identifiquemos patrones, alertemos sobre posibles consecuencias negativas y estimulemos la comprensión a través de un aprendizaje social y masivo. A principios como libertad, propiedad privada e igualdad de oportunidades no los podemos seguir considerando axiomas, o sea, no sujetos a discusión porque sean los puntos de partida de nuestros análisis. Esos principios, de ser mencionados, deben también demostrarse como válidos a través de lo abstracto con fórmulas o infografías asincrónicas.

Al elevar el nivel de la discusión política, los sargentones comenzarán a sentirse como cucaracha en baile de gallinas, aunque estén en el propio sarao de algun pueblito llanero.

Cambio de Gabinete, Corrupción y Transparencia

A mayor dificultad y responsabilidad en la ejecución de determinadas actividades, mayor deberá ser la remuneración cuando éstas se ejecuten eficaz y eficientemente. Este es un principio lógico que estimula a que personas excelentemente preparadas se comprometan a ejercer altos cargos tanto en el sector privado como en el público. Supongamos que eso ocurre aceptablemente bien en el sector privado... ¿Qué haría falta para que también ocurriera en el sector público?

El Presidente de la República, por ejemplo, debería recibir el sueldo más alto del país por ser el responsable de decisiones y de proyectos que nos afectan a todos. Cada ministro debería también recibir una remuneración muy alta, aunque por tratarse de diferentes cargos quizás algunos deberían ganar más que otros. Sin embargo, todos esos sueldos deberían tener una parte fija y otra variable (o bonos de productividad) que aplique de acuerdo al logro de metas previamente estipuladas.

Por ejemplo, si un ministro gana actualmente Bs.F. 15.000 mensuales, pero su nivel de responsabilidad ameritaría que ganase tanto como un alto gerente que ganase Bs.F. 75.000, es posible que esos 50.000 de diferencia lo estimulen a rebuscarse unos churupitos extras... y aquí es donde aparece la corrupcion en escena, con personajes como testaferros, comisionistas, regalos, etc., asociados a la asignación de contratos de obras de distinta naturaleza, o simplemente a compras que van desde seguros hasta papel tualé. Al final esos “churupitos” pueden terminar convirtiéndose para ese ministro en, por ejemplo, Bs.F. 150.000 mensuales... por aquello de que “si vas a agarrar, agarra bastante para que puedas defenderte repartiendo o huir para salvarte”.

Si, por el contrario, a ese ministro se le asigna un sueldazo de Bs.F. 75.000 mensuales, entregandole 45.000 cada mes (3 veces su actual sueldo) y reteniéndole 30.000 hasta evaluar el cumplimiento de metas trimestrales, es posible que no tenga ni el estímulo ni el tiempo para armar complejos guisos de corrupción y se aboque en cuerpo, mente y espíritu a realizar sus actividades de manera impecable para no perderse sus bonos trimestrales.

Bajo un esquema de esta naturaleza, la transparencia no se limitaría a chequear procedimientos burocráticos tan enredados que los culpables se terminan yendo siempre con la cabulla en la pata, sino que se dedicaría a algo más relevante que sería velar por el cumplimiento oportuno de metas de gestión para que efectivamente el tal “fulanito” se merezca el diploma (con un super bono de Bs.F. 90.000) como “Ministro del Trimestre”.
Si a pesar de estas condiciones óptimas un funcionario incurre en hechos de corrupción, lo que provoca es que se le aplicara algo como la silla eléctrica... pero, no siendo tan radicales, debería ser destituido y llevado, él directamente, a juicio con la aplicación de todo el peso de la ley. Igualmente, si durante 1 año de gestión no logra cumplir sus metas, deberá ser reemplazado por uno entre numerosísimos venezolanos altamente calificados que estarán deseosos de demostrar sus destrezas y realizar una excelente gestión porque será, a su vez, excelentemente remunerada.

Hasta que algo así no ocurra, continuará la falta de rendición de cuentas, la poca transparente relación entre remuneración y resultados concretos... y el Presidente aplicando una especie de reelección indefinida del mismo rooster de ministros, cambiándolos de Primera a Center Field, de Right Field a Catcher de Catcher a Pitcher... etc., puros enrroques y reciclajes mientras el país se vuelve cada día más desorganizado, sucio, pobre y dolorosamente violento.