Ser pragmatista implica...

Que las consecuencias nos acerquen al logro de nuestros objetivos, tomando en cuenta el contexto interactivo en el que ocurren. Enfocarnos en el para qué y no en el por qué decimos o hacemos lo que digamos o hagamos.

24.5.10

Nueva Asamblea, Nuevas Prioridades

La Asamblea Nacional es la base del Poder Político Democrático establecido en la Constitución. El Poder Ejecutivo debe ocuparse de ejecutar planes y programas que contribuyan con el desarrollo del país. Pero al Poder Legislativo o Parlamentario le corresponde equilibrar políticamente las acciones del Poder Ejecutivo para que sean efectivamente orientadas hacia los objetivos prioritarios compartidos por todos o al menos por una gran mayoría de los venezolanos. La renovación de la Asamblea Nacional el próximo 26S es la oportunidad para reorientar las prioridades, interpretando lo que la gran mayoría de los venezolanos queremos y necesitamos.

Una prioridad del gobierno que no comparte la gran mayoría de los venezolanos es la de insistir en desviar recursos venezolanos hacia el escenario internacional. La masiva transferencia de dólares hacia países como Argentina, Bolivia, Cuba, Ecuador o Nicaragua no es aprobada por la gran mayoría del pueblo venezolano. En Venezuela existen demasiados problemas que requieren ser atendidos antes que similares problemas en esos países hermanos. Por éso, la Nueva Asamblea deberá reformar leyes que corrijan esa situación y autorizar endeudamientos, o viajes del Presidente, que realmente aporten a la solución de los gravísimos problemas venezolanos y no a los problemas similares de otras naciones.

Otra prioridad equivocada del gobierno es la de estatizar indiscriminadamente las actividades productivas, junto a una exagerada concentración de importaciones que realizadas desde el sector público crean puestos de trabajo fuera del país, mientras compiten deslealmente con la producción nacional usando un tipo de cambio artificialmente sobrevaluado. Eso está dejando sin trabajo, o con trabajos mal remunerados y poco productivos, a vastos sectores de jóvenes que quieren progresar y echar pa'lante en su propio país. Por éso, la Nueva Asamblea deberá insistir que primero está la producción en Venezuela, sea a través de empresas privadas con fines de lucro o a través de empresas socialistas sin fines de lucro, las que los venezolanos escojamos libremente como sitio de trabajo, pero que en ambos casos lo importante es que los seamos productivos y competitivos para satisfacer nuestro mercado y orientarnos cada vez más hacia la exportación.

Un tercer ejemplo de prioridad torcida que no comparte la gran mayoría es la de concentrar cada vez más el poder en el Centro, en Caracas, a expensas de un proceso de Descentralización que venía colocando más responsabilidades en cada región, indistintamente del color político que tenía cada Estado o Alcaldía. Eso ha ido convirtiendo a las regiones en satélites dependientes de los caprichos centrales, con una capacidad cada vez más reducida de atender directamete sus problemas específicos. Así, la Nueva Asamblea deberá retomar la Descentralización tal como lo establece la Constitución vigente, para que no exista por ejemplo una Caracas con electricidad 7x24 mientras que en Oriente, Zulia, los Andes, los Llanos, Lara, Falcón, etc., ese servicio sea inclementemente racionado o que falle a cada rato sin que cada región pueda hacer nada.

Las correcciones liberarán recursos presupuestarios para que el Ejecutivo Nacional junto a las Regiones se concentren en prioridades verdaderamente sentidas por toda la población: mayor seguridad ciudadana, mejor salud, mejor educación, mejor infraestructura y muchas más viviendas.

Ojo, ahora no es prioritario revertir cambios al nombre de la república, la bandera o el escudo. Lo importante es que los venezolanos nos dediquemos a trabajar mejor por todos nosotros y que éso conduzca a la derrota del candidato internacional (el de los argentinos, bolivianos, cubanos, etc.) en 2012.

17.5.10

Esteban: Juguemos SocVol

Creo que encontré la solución para la crisis política venezolana: juguemos SocVol, es decir, Socialismo Voluntario. Esta idea se me ocurrió cuando le dices a Morel en la reunión del Consejo Federal de Gobierno que no lo vas a obligar a ser socialista, pero que mejor se una a la construcción del Socialismo porque es inevitable. De esta frase pude extraer un par de temas interesantes: 1) No tiene por qué haber obligación de ser socialista, o sea, que debe tratarse de un acto voluntario; y 2) Que tienes la opinión de que el Socialismo es inevitable, o al menos tienes la esperanza de que así sea.

Definamos antes lo que entendemos por Socialismo: es una doctrina según la cual los obreros merecen ser los dueños de los medios de producción y de esa manera optar por un mejor nivel de vida. Una perversión de esta doctrina es la del caso cubano en el que se considera al Estado Socialista como una especie de representante ad hoc de los obreros y, en consecuencia, se apropia de los medios de producción en nombre de ellos, los pone a trabajar, unos cuantos militares burócratas se benefician y los pobres obreros siguen viviendo mal después de 50 años de supuesto Socialismo cubano. Pero, aclarémoslo desde ya, nadie quiere implantar en Venezuela el modelo cubano, ni siquiera tú Esteban.

Si no se quiere implantar el modelo cubano, entonces toda empresa estatizada en Venezuela debe pasar lo antes posible a ser propiedad de todos los venezolanos o mejor, más directamente, de los trabajadores que laboran en cada una de ellas. Llamemos a ese sector de la economía, el Socialista. Si cada trabajador es dueño de 1 acción de su empresa, ésta es entonces una cooperativa o empresa socialista y como tal debe verse como una organización sin fines de lucro (de acuerdo al credo socialista), por lo que no deberá pagar ISLR. Esas organizaciones deberán ser autónomas y podrán decidir si permanecen socialistas o si vuelven al sector Capitalista de la economía.

El sector Capitalista es el que reúne a todas la organizaciones que sí tienen fines de lucro, sean grandes, medianas, pequeñas, micros o personas que ejercen libremente su profesión o cualquier actividad económica legal. Compiten en igualdad de condiciones con las empresas socialistas para ofrecer a la población bienes y servicios. Esas condiciones las debe hacer respetar el Estado, sin tomar partido por ninguna de las dos formas de organizarse para producir. Igualmente los obreros son libres de escoger si quieren o no trabajar en una empresa capitalista, una socialista o convertirse ellos en empresarios.

El Estado entonces, aparte de ser el árbitro entre distintos agentes económicos, se concentrará en las actividades propias del sector Público como Seguridad, Educación, Salud, Grandes Infraestructuras, Justicia, etc., y no se dedicará más a producir bienes y servicios que perfectamente pueden ser ofrecidos por los venezolanos organizados en empresas socialistas o capitalistas, sino que más bien se dedicará a buscar mercados de exportación para lo producido en Venezuela. Tampoco deberá dedicarse otra vez a hacer expropiaciones que no estén claramente dirigidas a beneficiar a toda la población: por ejemplo, debe poder expropiar un terreno para construir una estación de Metro que podrá ser usada por cualquier ciudadano, pero no para construir un edificio de apartamentos dirigidos solamente a determinadas familias.

El Estado deberá garantizar el respeto a la propiedad porque si no, no habrá inversión y si no se invierte no habrá producción y si no hay producción habrá miseria. Me refiero a la propiedad sin ningún adjetivo porque hay realmente un sólo tipo de propiedad que funciona de la misma manera para personas que producen o que consumen, o para quienes estén organizados para producir de manera socialista (obreros-dueños que trabajan sin fines de lucro) o capitalista. La privada es la única forma de propiedad que permite a cada persona decidir sobre lo que es suyo, incluyendo al obrero de una empresa socialista que quiera vender su acción a otro obrero, a la “caja de acciones”, o a quien sea.

Creo en las ventajas que la Libertad tiene para generar prosperidad. Todos los venezolanos, seamos o no tus seguidores, amamos la Libertad y queremos ser prósperos. Esto significa que nos gusta tener opciones, o sea decidir sin que ello se convierta en amenaza para nosotros mismos. Aquellos que creen en el Socialismo, o sea que como obreros-dueños de los medios de producción con los que trabajan, quieren producir sin fines de lucro, ¡perfecto!, que ofrezcan sus bienes o servicios y si son de calidad la gente los adquirirá y si no tienen competencia por parte de otras empresas, pues mejor para ellos porque tendrán ese mercado cautivo y podrán utilizar los excedentes para re-invertir y crecer.

Aquellos quienes todavía preferimos el Capitalismo, tendremos el reto de competir, como siempre, con otras empresas capitalistas y además con las socialistas, pero no con el Estado quien deberá limitarse a ser solamente réferi y, además, sin obligarnos a ser socialistas a juro como sucedió en Cuba. Solamente si más adelante la forma socialista de producir resultara más conveniente y por éso se nos haga más atractiva, tal vez, a lo mejor nos volveremos socialistas pero por decisión propia, voluntariamente, no obligados. Así Esteban habrás tenido razón en decirle a Morel que estábamos ante algo inevitable.

Ojalá Henry Falcón y el PPT se entusiasmen con el SocVol y se conviertan en una alternativa poderosa ante el Leninismo del PSUV.

13.5.10

Desorienta y Controlarás

La nueva versión de Divide y Vencerás: incongruente, racional, amenazante, simpaticón, moderno, arcaico, didáctico, confuso, endógeno, internacionalizado, básico, sofisticado, patriota, enamorado de otras patrias, etc., ser así convierte a Esteban en un Nerón, un emperador dedócrata que desde su palco domina a quienes se les ocurre entrar en su coliseo. No hay otra referencia que su pulgar y el sentido hacia donde apunte... hacia arriba (OK) o hacia abajo (Ay! Mamá).

No hay constitución que valga. Las leyes son producto de actos serviles. No hay instituciones dignas que hayan sobrevivido a su histérica intervención. Los ciudadanos pierden la capacidad de sorpresa y se resignan a esperar el siguiente capricho.

Ante la expectativa, se descentran. Se convierten en víctimas reactivas ante la agresión inevitable e incierta. No saben cuándo ni de qué forma les tocará.

Así los controla, pero a la vez los vuelve inútiles. No importa si son sus partidarios o no. Solamente quienes tengan metas muy claras y la capacidad para concentrarse en lograrlas, podrán sentirse medianamente útiles y libres.

Venezuela depende como nunca antes de sus exportaciones de petróleo y su ingreso fluctúa de acuerdo a los vaivenes del mercado mundial de la energía. Esteban no ve ningún acaparamiento, ni ninguna especulación en ese mercado y busca nuevos socios internacionales para aumentar las exportaciones explotando las reservas de la Faja. Esteban no dice nada cuando PDVSA, una compañía anónima, se asocia con otras compañias que, además, son privadas y algunas son hasta gringas.

El Capitalismo es malo. El Capitalismo es bueno. El Socialismo está siempre desarrollándose bien y si funciona mal es porque no lo deja el Capitalismo o El Niño. Y si funciona bien no es porque comercia con el Capitalismo o porque llueve, sino porque su líder es una maravilla. Esteban habla, Esteban calla.

Prestarle excesiva atención al desorientador, acrecienta el problema. La energía que podemos convertir en obras se dispersa y se debilita. Los venezolanos, mientras sigamos desorientados, ignoraremos el poder que tenemos de revertir nuestra suerte.

¿Cuál es el rumbo a seguir? O mejor dicho, ¿Cuáles son los cambios? Uno fundamental es pasar de exportar solo petróleo (y profesionales) e importar de todo, a exportar de todo (menos gente) cada vez más e importar sólo lo que nos convenga. No hay otra vía.

Para ello es fundamental tomar muchas medidas. Por ejemplo, el Control de Cambio es un obstáculo para exportar de todo y por éso hay que removerlo. Si el gobierno que lo colocó insiste en dejar ese control y seguir importando más y de todo, también hay que removerlo.

El 26S es un punto de inflexión importante para que nos vayamos convirtiendo en exportadores de todo, menos de gente preparada que se nos vaya a vivir en otras tierras. No nos dejemos desorientar. Así no podrá seguir controlándonos.

6.5.10

Es hora de sacarnos los Mockus

Seguid el ejemplo que Bogotá y Medellín dieron? ¡Claro! De eso se trata. De resolver problemas de Movilidad, Infraestructura, Comportamiento Ciudadano, Espacios Públicos, etc., y luego tener todas las de ganar a nivel nacional.

Peñaloza, Mockus, Fajardo, etc., vamos a convenir en llamarlos los Mockus. Los Mockus son la nueva generación de funcionarios públicos que en Colombia reivindicaron el sentido de ser electos para realmente servir a toda la pobración, no a ellos mismos, ni a sus amigos o compañeros de partido. Los resultados en Bogotá y Medellín se han hecho sentir. Ahora, con Antanas a la cabeza, los Mockus van por la Presidencia de Colombia.

Pero eso es allá. Aquí hubo en los '90s un fenómeno parecido que fué Irene Sáez. Ella se destacó como Alcaldesa de Chacao y luego intentó sin éxito la Presidencia, pasando después a una especie de retiro silencioso. Quizás en los '00s Rosales en Maracaibo fue un fenómeno similar como Alcalde y Gobernador, luego intentó también sin éxito la Presidencia y ahora lo tienen fuera de juego contra su voluntad. En ambos casos, creo que faltó algo para poder hablar de ellos como unos verdaderos Mockus.

Una de las virtudes faltantes es la osadía, rebeldía o capacidad de asumir el riesgo de unirse más a la población que a los políticos. Irene terminó rodeada de asesores y factotums que la anularon ante una campaña casa x casa de su principal adversario, hoy todavía presidente. En cambio, los Mockus anularon a sus adversarios con sistemáticos recorridos casa x casa, esquina x esquina y buseta x buseta, tanto en las campañas como siendo autoridades en ejercicio.

Otra de las virtudes faltantes es la falta de urgencia. Rosales mejoró visiblemente a Maracaibo, pero lo invisible lo dejó para más tarde, o sea, nunca. La infraestructura subterránea (eléctrica, drenajes, acueductos, etc.) no mejoró lo suficiente y los esquemas subterráneos del inconsciente colectivo zuliano siguen siendo más o menos los mismos desde el punto de vista cultural. En contraste, el bogotano de hoy tiene y ahorra agua y electricidad, usa bicicleta, es más tolerante y menos violento, etc., gracias al trabajo de cambio cultural que quijotescamente emprendieron sus alcaldes desde hace como 20 años.

Cuando voy a Maracay y recuerdo que el MAS fué gobierno allí durante décadas y sigue funcionando tan mal esa ciudad, o a la Barquisimeto de Henry Falcón o al Este caraqueño, confirmo que no hemos sacado todavía los Mockus que tenemos en Venezuela. Mucho menos si vemos los resultados de las gestiones de un Barreto o de un Bernal.

De verdad me agradaría que si existiese algún Mockus entre los chavistas, éste diera un paso al frente para trabajar por todos, con sentido de servidor público y, quién quita, a lo mejor le disputa la candidatura a Esteban para el 2012. Pero, el reto está sobre todo del lado de la oposición. Blyde, Capriles, Graterón, Ledezma, Morel, Ocariz, Pérez, Pérez Vivas, Salas Feo, etc., saquen para fuera sus Mockus. Muestren resultados contundentes. Búsquenle la vuelta a los obstáculos que les ponen algunos cubanos, que parecen ser quienes realmente gobiernan Venezuela (con razón fallan tantas cosas).

En 2012 queremos elegir un Presidente venezolano que sea un funcionario público al servicio de todo el país, que resuelva problemas, que le dé sentido de servicio a la alta responsabilidad que le conferiremos. Basta del rock-star que, como guitarrista de The Who, se la pasa en conciertos, rompiendo lo que tenga a la mano, despilfarrando la riqueza del país y, de paso, exige que lo llamemos Presidente.