Ser pragmatista implica...

Que las consecuencias nos acerquen al logro de nuestros objetivos, tomando en cuenta el contexto interactivo en el que ocurren. Enfocarnos en el para qué y no en el por qué decimos o hacemos lo que digamos o hagamos.

23.11.14

Programa de Alfabetización Electoral: Cifras de Encuestas

2015 será un año intensivo en encuestas. Es necesario que medios de comunicación decentes no avalen a analistas falsamente neutrales, para que divulguen sus estudios de opinión. No existe tal cosa como la comunicación neutra, por parte de un encuestador, de resultados de un estudio de opinión política. Si quien manda a hacer una encuesta y no le conviene divulgar lo que encontró, que decida no hacerlo; y que lo use para realizar análisis e introducir cambios estratégicos en la campaña.

Quien contrata encuestas debería siempre dar la cara y ser vocero de lo que quiere divulgar. En una elección tan importante como la de diputados a la Asamblea Nacional, pautada para finales de 2015, es deseable que cada contendor lo haga. Pero si un encuestador lo hace, es una señal de que se está definiendo a favor de su cliente, destacando las ventajas de éste, o las desventajas del adversario, o ambas.

Cada acción tiene sus consecuencias. Divulgar una ventaja puede ayudar a ampliar esa ventaja. La divulgación de los resultados de mediciones de opinión, puede afectar lo que aparezca en las subsiguientes mediciones. El hecho de que quien contrató la encuesta no aparezca hablando de las cifras, sino su encuestador, crea una especie de velo de objetividad que quizás daría más credibilidad a lo dicho en los medios y así el efecto mediático a favor de éste sería, probablemente, mayor.

Por supuesto que si una medición favorece a un bando éste debe aprovechar ésto y vocearlo. Pero si también lo hace la encuestadora, de alguna manera ésta lo estaría apoyando. Si, por ejemplo, Datanalisis actúa como vocero de las encuestas que realiza y divulga sistemáticamente resultados que desfavorecen a la oposición venezolana, ésta encuestadora estaría en la práctica, casi que por encargo de su cliente (sea el gobierno o terceros), atacando sistemáticamente a bando desfavorecido. No creo que sea seria una encuestadora que incluya la vocería como parte de los servicios que presta.

La oposición podría contratar cualquier encuestadora, pero no su vocería. La corrección ética debe comenzar por casa. Los medios de comunicación decentes deben apoyar dicha corrección.

¡Que salga directamente cada bando a decir que las cifras de la encuesta que encargó lo muestran ganador! En otras palabras, ¡Déjenle el caretablismo a los políticos porque la presencia de voceros en medios no es ningún acto ingenuo, ni circunstancial!

Cada vocero pertenecerá entonces, por definición, a un determinado bando. Voceros pertenecientes a encuestadoras que salgan en medios a divulgar resultados de encuestas, son voceros de quien resulta favorecido por las cifras divulgadas. No serán nunca voceros neutrales.

20.11.14

Seguridad Vial y Corrupción

Partamos de la siguiente imagen: somos los co-propietarios de un edificio enorme que se extiende sobre un terreno de casi 1 millón de km2, en el cual áreas comunes como la entrada, los ascensores y los pasillos, son lo que llamamos sistema de vialidad y transporte. A estas áreas comunes conformadas por calles, avenidas, autopistas, carreteras, aceras, plazas y parques, las usamos cotidianamente. Existe también un reglamento (leyes) para su uso correcto, para que cada quien no haga lo que le de la gana, afectándonos impunemente a los demás.

¿Qué pensaría usted si se entera que alguien corre por los pasillos de su edificio y termina empujando a una abuelita por las escaleras? ¿Cómo reaccionaría usted si alguien se roba los bombillos del pasillo y daña la puerta de un ascensor y hace que un niño caiga al vacío porque creyó que el ascensor estaba allí? ¿Qué haría usted si se da cuenta que cosas así suceden a diario en su edificio y que, además, la opción de mudarse significaría irse muy, muy lejos?

Con el trabajo de investigación titulado "Grave deterioro de la seguridad vial como efecto de una masificación inconsciente de la corrupción" la comunicadora social Claudia Furiati y yo quisimos ir más allá de los diagnósticos fríos que hasta parecen excusar las conductas ciudadanas que han convertido a Venezuela en un "edificio" sumamente peligroso donde vivir. Las carteleras de ese edificio (medios de comunicación) informan sobre los eventos que ocurren en áreas comunes, llamándolos generalmente "accidentes", aparentemente producidos al azar. En otras oportunidades los etiquetan como una especie de enfermedad contagiosa, una pandemia que mina la salud de los co-propietarios.

Analizamos noticias sobre incidentes viales publicadas durante 2011 en diarios tan importantes como son El Universal y Últimas Noticias, es decir, dos de los responsables de la cartelera del edificio. Descubrimos que la información no cubría incidentes en todos los "pisos" del edificio (énfasis estaba en sucesos del AM de Caracas), ni incidentes de todos los "vecinos" (arrollamientos de peatones o choques de motorizados estaban sub-representados en la muestra). La manera de informar carecía de una visión integral de lo sucedido, sin referencias a causas de los incidentes, a cómo prevenirlos, a responsables de los mismos, limitándose a descripciones de los hechos como si estuviesen narrando en vivo un partido de fútbol.

También conversamos en los "pasillos". Hicimos una consulta directa a miles de lectores de Últimas Noticias a través de un mensaje de texto. Allí nos encontramos una cobertura de eventos con referencias a peatones y motorizados, mucho más cercanas a su peso específico real. También estos "vecinos" fueron muy sinceros en reconocer que muchos incidentes eran consecuencia de cometer imprudencias, de ir a exceso de velocidad o de ingerir licor.

Administrar el uso de lo común, de lo que es de todos es un reto difícil, más no imposible. Reducir la impunidad en la que vivimos constituye una tarea urgente, sobre todo cuando la Junta de Condominio, el Conserje y los Vigilantes del Edificio han tenido, ellos mismos, las conductas reprochables que debemos transformar. Nuestras recomendaciones parten de dos cambios importantes en la manera como entendemos la Seguridad Vial:

1. Para la cartelera:
No sigamos hablando de accidentes o pandemias; se trata de incidentes de violencia vial que son en su gran mayoría evitables. A mayor consciencia de lo que hacemos, habrá menos corrupción inconsciente.

2. Para la Junta, el Conserje y los Vigilantes:
Todo usuario de áreas comunes es también responsable de su cuidado y correcto uso. Si se trata de bienes públicos, el mal uso es corrupción, aunque tradicionalmente no se vea de esa manera. Y para reducir la corrupción, debemos reducir la impunidad.

Si no nos sentimos co-propietarios de este gran edificio que es Venezuela, difícilmente podremos dedicar los esfuerzos que requiere mantenerlo limpio, seguro, bello y funcionando perfectamente. Nada logramos copiándonos de otros edificios que funcionan mal. Nada logramos culpando a vecinos de otros edificios por lo que nos sucede acá.

El deterioro de la Seguridad Vial es sólo un síntoma. Se trata de un cambio cultural en nosotros mismos que podrá impactar en muchas otras áreas. Es un cambio que nos producirá pérdidas (de comodidad, de excusas, de hábitos) pero que traerá, seguramente, mayores beneficios para todos.

9.11.14

¿Qué le cambiarías a la carrera de Urbanismo?

Hace 40 años (parece mentira) un grupo de profesionales venezolanos y extranjeros, liderados por el Arq. Alberto Morales Tucker, creó la carrera de Urbanismo en la Universidad Simón Bolívar. Soy de la primera promoción que cumplió este año 35 años.

Desde mi perspectiva, hoy, la carrera es más necesaria que nunca. La humanidad ha convenido, de manera cada vez más universal, vivir en ciudades o, en todo caso, vivir de acuerdo a un estilo urbano de vida. La bucólica casa en la pradera (y hasta la de los suburbios) se parece cada vez más a una máquina de escribir rodeada de tablets y teléfonos inteligentes.

Una ciudad que funcione bien es el resultado de múltiples factores, de diversas variables que en muchos casos son difíciles de controlar. Esto hace que fabricar una buena tablet sea, en comparación, mucho más fácil que transformar el caos urbano presente en tantas ciudades. Hace poco atravesé Petare un domingo a la 1AM. La cantidad de personas y la intensidad y diversidad de actividades (comida, buhoneros, transporte, etc.) no me la esperaba. Era como transitar por un Time Square sucio, pobre, peligroso... pero no por ello menos dinámico. Me pregunté: ¿Cómo se podrá transformar este espacio público elevando su calidad urbana y, a la vez, manteniendo esa formidable dinámica que tiene? Sólo pude imaginarme que sería difícil, muy difícil, hacerlo. Todo un reto para urbanistas muy inteligentes, coordinando un dream team multidisciplinario integrado por excelentes arquitectos, abogados, sociólogos, economistas, ingenieros y, quizás, hasta médicos. Sin mencionar que la población misma de Petare deberá participar para que se comprometa con su propia transformación.

Esta reflexión me hizo revisar mis capacidades, las herramientas conceptuales y técnicas que adquirimos estudiando la carrera y me dí cuenta que hay algo que NO se nos enseña (y que no sé cuán factible sea hacerlo) que es IMPLANTAR o implementar planes. Recordé que lo que normalmente hemos considerado como resultado de nuestras actividades académicas y, luego, de nuestra práctica profesional son documentos (planes, proyectos, etc.), pero no las experiencias transformadoras en sí. Es como si a los médicos se les formara para decir cuál y cómo harían una operación; y luego continuarían ejerciendo su profesión diciendo cuál y cómo harían operaciones, pero sin hacerlas.

Algo que le cambiaría a la carrera de Urbanismo es justamente el poder ir más allá del plan o del proyecto que, normalmente, se entregan como documentos. Quizás una posibilidad sea llevarlos hasta una fase de PROTOTIPOS, que incluya la reacción de los involucrados ante esas experiencias piloto... siendo esa fase el comienzo de la implantación de las propuestas urbanas.

Creo además que debemos buscar que los prototipos sean más que una maqueta o una visualización 3D. Debemos llegar a OPERAR, como médicos de la ciudad, para poder producir cambios. Sobre todo para hacer creíbles (factibles) los cambios propuestos.

Antes de que una tablet o un smatphone alcancen su éxito, se hicieron los respectivos prototipos.