Ser pragmatista implica...

Que las consecuencias nos acerquen al logro de nuestros objetivos, tomando en cuenta el contexto interactivo en el que ocurren. Enfocarnos en el para qué y no en el por qué decimos o hacemos lo que digamos o hagamos.

27.1.09

El Arte de Preguntar

NO es fácil cONstruir una pregunta. Hay preguntas que sobran (¿Llegaste?), otras imposibles de respONder afirmativamente (¿Estás dormida?) y otras que NO quieren hacerse hacer pero que se terminan lanzando (Si te gustaba lo que te preparé y tenías mucha hambre ¿Por qué NO te lo comiste?). NO es extraño que la pregunta de la Enmienda para la ReelecciÓN Indefinida, tenga la sintaxis que tiene... NO es fácil.

NO es fácil. Lo dijo Colette Capriles recientemente mas o meNOs así por TV: los derechos sON o NO sON, o sea, sON categorías fijas y compactas NO sujetas a reducciONes o ampliaciONes. Por ejemplo, el derecho a la vida es completo o NO es. Por eso, la pregunta de la Enmienda es tan engañosa... nadie debería creer que aprobándola se logre ampliar nada o que, por el cONtrario, creer que más bien se nos restrinjan otros derechos más de la cuenta y en direcciONes insospechadas.

También Jesús Peñalver en un reciente artículo acá en NOticiero Digital agregó algo medular: los derechos sON intrínsecos a la naturaleza humana, sON parte de NOsotros como seres humaNOs y la ConstituciÓN lo que hace es recoNOcerlos para obligar al Estado a respetarlos; o sea, NO se NOs otorgan derechos que ya tenemos. Si NO NOs los otorgan, mucho meNOs puede plantearse que van a modificarse.

Hay un método útil para comprender situaciONes nuevas o difíciles, que plantea un intelectual hindú de apellido Verma, llamado Método de las Similaridades y cONsiste en buscar situaciONes coNOcidas que se parezcan a lo que tenemos “por digerir”. EntONces, aplicando ese método obtuve una serie de preguntas parecidas en su forma a la de la Enmienda que a continuaciON comparto con la idea de que estemos lo más claros posible a la hora de votar el próximo 15 de febrero:

1.¿Aprueba usted comerse los platos del menú números 7, 16, 22 y 47, preparados por cocineros, para que supere el hambre con la que usted y su familia llegarON a este restaurant y amplíe su “barriga llena, corazÓN contento”?

2.¿Aprueba usted colocarse los tintes para el cabello números 77, 80, 84 y 96, preparados por industrias químicas, para que realze su cabellera luciendo colores ampliados y moderNOs?

3.¿Aprueba usted llevarse alquiladas las películas números 183, 563, 901 y 1476, filmadas por estudios de cine, para que se divierta, sufra o piense un rato cuando las vea en el DVD player junto a su familia?

4.¿Aprueba usted viajar hacia destiNOs turísticos de los paquetes números A-1001, D-4000, T-6500 y Z-9000, organizados por agencias de viajes, para que disfrute sus próximas 4 vacaciONes y amplíe sus experiencias placenteras viajando por ahí?

5.¿Aprueba usted comprar zapatos modelos w-103, k-25, l-76 y b-52, manufacturados en distintas partes del mundo, para que se los pONga y vaya caminando a muchos sitios por ahí?

6.¿Aprueba usted colocar a su vehículo cauchos modelos V-113R, K-117C, R-115S y T-121L, fabricados o reencauchados por empresas, para que ruede por diferentes camiNOs de forma amplia y simultánea?

7.¿Aprueba usted estudiar para aprobar las materias códigos M115, D200, K331 y R666, preparadas por profesores graduados en institutos de educaciÓN superior, para que amplíe de alguna manera sus coNOcimientos sobre cosas de distinta naturaleza?

La pregunta propuesta por la Asamblea plantea algo que sospechamos que puede afectarNOs, pero incluye a la vez una especie de engañosa garantía sobre supuestos beneficios que NO están claramente especificados. Al final, de lo que se trata es de eliminarle importantes límites al poder que personas en posiciONes de autoridad obtengan con la prerrogativa de lanzarse a elecciONes con la intenciÓN de perpetuarse en sus cargos.

La prueba de fuego para los propONentes sería preguntarles si en el caso de que ellos NO fuesen gobierno y NO ocupasen ningún cargo de elecciÓN popular ¿Apoyarían de todos modos esa Enmienda? Por lo que han dicho públicamente, la respuesta que darían sería un rotundo NO. Plantean la Enmienda ahora y dicen que SÍ simplemente para perpetuarse en el poder. NO plantean esa Enmienda porque consideren que la posibilidad de afectar la Alternabilidad favoreciendo al Continuismo Personalista resulte conveniente... independientemente de si ellos sean o NO los reelegidos.

Esa Enmienda cambiaría la ConstituciÓN para convertirla en un traje a la medida del pesado gobernante de turNO. Es un mal precedente. Si gana el SÍ sólo se fortalecerán grupos fanáticos y sectarios dispuestos a destruir a Venezuela como república democrática.

Ir a votar para impedirlo, es fácil. Vota NO.

13.1.09

Probables Consecuencias de la Enmienda

Propongo que entendamos por sensatez básica la disposición de cualquier persona o grupo a tomar decisiones cuyas consecuencias sean deseables o favorables para sí y, en lo posible, para otros. Por otro lado, aceptemos que el referendo es un instrumento de consulta social para tomar decisiones legales que afectan a toda una sociedad: la mayoría se inclinará por una opción que todos aceptamos acatar, sea cual sea. Está planteado que en Venezuela tomaremos pronto una decisión colectiva en relación con la posibilidad de permitir constitucionalmente que tanto el Presidente como cualquier otro funcionario público puedan ser candidatos, tantas veces como quieran, al cargo de elección popular que estén ejerciendo.

¿Qué consecuencias tiene apoyar esa enmienda a la Constitución venezolana? ¿Qué consecuencias traería rechazarla? Ocurre que cada consecuencia puede ser o no favorable según la perspectiva particular desde la cual la mire cada involucrado.

Definamos que entre los venezolanos existimos tres tipos de personas involucradas en esta decisión:
Los Elegidos: Políticos que ya están ejerciendo un cargo público
Los Aspirantes: Políticos que aspiran por primera vez a un cargo de elección popular
Los Electores: Ciudadanos que deciden elegir autoridades entre los políticos que se postulen en cada elección.
Como se trata de un asunto político, es indispensable que los electores puedan distinguirse como parte de uno de dos grupos: el de la mayoría o el de las minorías, división que obviamente resulta circunstancial de acuerdo a lo que ocurra en cada momento, en cada institución y de acuerdo al “espíritu de los tiempos” o tendencia dominante.

Es necesario destacar que la actual propuesta de enmienda es planteada por personas del  grupo de los Elegidos: El Presidente y la mayoría de los Diputados a la Asamblea Nacional, quienes a su vez alegan que están apoyados por electores pertenecientes a la mayoría circunstancial actual (PSUV, por lo que se han esforzado en mostrar sus correspondientes firmas de respaldo a la misma).

¿Qué posibles consecuencias traería entonces la decisión a tomarse en el próximo referendo?:

Los actuales funcionarios públicos tendrían la posibilidad de continuar en sus cargos, apoyados por quienes ya los elegieron. Seguirían allí ocupados, devengando ingresos, viajando, etc., lo cual, desde su punto de vista, resultaría en consecuencias favorables para ellos que actualmente ocupan unos 1.000 cargos de elección popular a los que, en teoría, podrían ser reelectos hasta el cansancio.

Los electores pertenecientes a la actual mayoría tendrían la posibilidad de practicar el “más vale malo conocido que bueno por conocer” que no se los permite la actual Constitución al imponer el límite de una sola reelección. Evitarían entonces lidiar con la incertidumbre, con el miedo a posibles cambios, lo cual, gracias a la tendencia humana de ofrecer resistencia al cambio cada vez que se pueda, resultaría en una consecuencia favorable para una buena parte de ese subgrupo de electores.

Los aspirantes actuales y futuros a cargos de elección popular pueden sospechar consecuencias claramente desfavorables para ellos. Si apoyasen la enmienda se les haría más difícil lograr ser primero electos como candidatos de sus propios partidos y luego por el electorado en general, al tener que competir recurrentemente con quienes son poder. Esa sensación de convertirse en segundones oficiales afectaría por igual a todos, sobre todo a los jóvenes políticos, independientemente incluso de que sean o no del partido de gobierno, porque verían postergadas sus aspiraciones hasta tanto sus antecesores no murieran o se cansasen de mandar. Esto es especialmente grave en Venezuela porque se ha ido imponiendo el personalismo como algo natural en la política, en un franco retroceso con respecto a lo que debería ser una democracia civil que evolucione para desarrollar instituciones cada vez más modernas y eficaces.

Para los electores en general, pero especialmente para los pertenecientes a las  minorías, las consecuencias serían aún todavía más frustrantes y desfavorables. Quienes hayan llegado al poder se sentirían a sus anchas para permanecer indefinidamente y sólo les bastaría garantizar clientelarmente el apoyo de la cantidad suficiente de personas que les permita alcanzar la mayor votación en cada comicio. Podría darse el caso de que cada vez sacasen menos votos, pero siendo apoyados por una “mayoría”, permanecerían en sus cargos en contra de la verdadera mayoría conformada por la suma de las minorías que los adversan, incluyendo a muchos que por frustración pasan a engrosar las filas de los abstencionistas. Como ser mayoría o minoría es circunstancial, quienes crean que la enmienda los beneficiará para siempre pueden estar haciendo cálculos equivocados y terminar cometiendo la estupidez de aprobar un cambio que más adelante los perjudique profundamente.

Si predomina la sensatez, quienes perciban consecuencias favorables votarán por el SÍ y quienes así no lo hagan se inclinarán por el NO. Más allá de que a algunos venezolanos les parezca que uno o más funcionarios actuales debieran permanecer indefinidamente en sus cargos o que, dicho de otro modo, les encantaría que tuviésemos un “monarca” y unos “nobles” encargados de los asuntos de la Nación hasta ser relevados hereditariamente, como se ha podido constatar en la Cuba de los Castro, la Corea del Norte de los Kim, o el Haití de los Duvalier, es claro que los “aspirantes” siempre serán numéricamente muchos más que los “elegidos” y la “suma de las minorías” (tomando en cuenta que la actual mayoría podría verse a sí misma como una eventual minoría) por lo general conforman una cantidad mayor que cualquier “mayoría” circunstancial de electores.

Si además de predominar la sensatez, reconocemos que son muchos mas quienes, independientemente de sus preferencias políticas, resultarían afectados desfavorablemente por la enmienda... la probabilidad de que el cambio propuesto sea aprobado es lógica y cuantitativamente mínima.

De hecho, ya el intento de Reforma Constitucional de 2007 demostró que existe rechazo a ese tipo de planteamiento. Lo que cabe es preguntarse qué piensa hacer el Presidente ante tan predecible derrota: ¿Renunciar? ¿Intentar una nueva enmienda más adelante? ¿Convocar como Evo un revocatorio de sí mismo para salir fortalecido y mejorar el desempeño del PSUV en las elecciones de 2012? ¿Concluir su mandato en el 2013 y lanzarse como candidato presidencial en Cuba, Nicaragua, Ecuador, Bolivia o Argentina, para no perder la práctica gobernando por ahí y luego intentar regresar otra vez como presidente a Venezuela?

Si estamos ante una persona sensata, debe estar evaluando qué hacer ante una eventual derrota para terminar decidiéndose por aquello que, en este momento de su trayectoria política, produzca las consecuencias más favorables para él.