Ser pragmatista implica...

Que las consecuencias nos acerquen al logro de nuestros objetivos, tomando en cuenta el contexto interactivo en el que ocurren. Enfocarnos en el para qué y no en el por qué decimos o hacemos lo que digamos o hagamos.

23.6.09

Epidemiología de la Inseguridad: Caso Chacao.

The test of police efficiency should be the absence of crime and disorder, not the visible evidence of police action dealing with them. Sir Robert Peel – 1829 (Fundador de la Policía Metropolitana de Londres - Scotland Yard).


El fenómeno de la Inseguridad Ciudadana se encuentra típicamente vinculado al riesgo que tenemos las personas de convertirnos en víctimas de un delincuente al momento de transitar por un determinado sitio. Sería muy extraño encontrar en las calles avisos que nos alerten sobre ese riesgo diciendo algo como “¡Cuidado con los ladrones!”, porque de ser así serían removidos rápidamente por los interesados en que no se conozca ese tipo de información. Gracias a los avances en tecnologías de información, hoy día pueden encontrarse estadísticas georeferenciadas de la policía que, en casos de que hayan sido llevadas sistemáticamente sobre sus precintos, servirán como buen sustituto de ese raro tipo de avisos ausentes. Un excelente ejemplo de esta posibilidad es el sitio web sobre estadísticas de crímenes en la ciudad de Oakland, California (http://oakland.crimespotting.org).

Reducir la Inseguridad no es una tarea fácil debido a la gran cantidad de variables que concurren a la hora de producirse un hecho delictivo cualquiera. Tradicionalmente los estudios sobre este tema procesan datos relacionados con variables como características socioeconómicas de la zona, hora y fecha, características demográficas de las víctimas y victimarios (edad, género, etc.), tipo de suceso, etc. Estos análisis tienden a dar más peso a las explicaciones de tipo socio-económico, psicológico y cultural que a las directamente físicas, con excepción de ciertos esfuerzos arquitectónicos que se concentran en hacer intervenciones puntuales sobre el tejido urbano de comunidades, sobre todo con el ánimo preventivo de producir una mayor seguridad para los residentes (Newman 1996).

También existen algunos análisis desde la perspectiva espacial donde suceden los hechos delictivos, que puede decirse que consideran al Espacio Urbano como una víctima más y no como un mudo testigo de lo que pueda haberle ocurrido a un ser humano. El planteamiento de “la ventana rota” (Kelling 1997) aborda el tema de contrarrestar rápido los efectos de la acción vandálica sobre espacios y edificaciones como “curándolos”, actuando a tiempo para impedir que “heridas” ocasionadas por delitos menores escalen hasta convertirse en graves amenazas a la Seguridad en toda la ciudad. Este enfoque aplicado por Bratton el jefe de la NYPD sirvió para reducir drásticamente la cantidad de crímenes en Nueva York durante la década de los 90s.
Adoptar una visión de la ciudad como un organismo vivo (Alexander 1971) y, por lo tanto suceptible de ser atacada por agentes patógenos, nos sugiere la posibilidad de utilizar, de manera innovadora, el enfoque epidemiológico para aproximarnos a entender, quizás, nuevos aspectos del fenómeno de la Inseguridad. En epidemiología clásica se maneja básicamente una tríada de elementos para comprender las enfermedades contagiosas, que son: Huésped, Agente y Ambiente (Gladwell 2000).

Partiendo de que la Inseguridad Ciudadana es una enfermedad contagiosa, podemos considerar los Espacios Urbanos públicos y semi-públicos como Huéspedes sujetos a la posibilidad de infectarse de Inseguridad, mientras que los Actos Delictivos en sí serían los Agentes Infecciosos, compuestos tanto por la víctima como el victimario que, al coincidir en un determinado sitio, entran en contacto con el Espacio y lo dejan infectado de Inseguridad. El tercer elemento de la tríada es el Ambiente, para lo cual proponemos que sea una combinación de la variable Tiempo, representada por la Fecha/Hora en la que ocurre la infección, y la variable de Contexto representada por la Cantidad de Transeúntes, sean vehículos o personas, presentes en las inmediaciones del Espacio Urbano donde ocurre el hecho.

El nivel de Inseguridad de cada Espacio Urbano (Huésped) se puede cuantificar por el cociente entre el número de Actos Delictivos (Agentes) que históricamente han ocurrido allí y en sus alrededores durante el período de estudio, y la cantidad promedio de Transeúntes que puedan haber pasado por esa área a una Fecha/Hora específica (Ambiente).

Ihuespedi = ΣAj/ΔTi
donde,
I es el Nivel de Inseguridad del Espacio Urbano o Huésped en la Fecha/Hora i
A es la cantidad de Actos Delictivos o Agentes que han concurrido en ese Espacio desde el año 1 hasta el     año j del período en estudio, y
T es la cantidad promedio de Transeúntes (vehículos o peatones) que circulan por el Espacio en la Fecha/Hora i

Asumiendo que los diferentes tipos de delito no suceden distribuidos uniformemente en el Espacio Urbano, sino que tienden a concentrarse en sitios de mayor riesgo, la pregunta a responder es la siguiente:

¿Existe una relación o “pattern” (Alexander 1971) entre las características de ancho de acera, altura de edificaciones, equipamiento de infraestructura, mobiliario, vegetación, etc., de los Espacios Urbanos, públicos o semi-públicos, que tienen un mayor Nivel de Inseguridad, y las características de los Actos Delictivos que allí hayan ocurrido?

Y de manera complementaria:

¿Cómo influye la Fecha/Hora y la consecuente cantidad de Transeúntes sobre la proliferación de Actos Delictivos, afectando el nivel de Inseguridad de un determinado Espacio Urbano?

Hipotéticamente podemos afirmar, con base en la fórmula antes descrita, que el Nivel de Inseguridad de un determinado Espacio Urbano será mayor en la medida en que más cantidad de Actos Delictivos hayan ocurrido allí y que menos cantidad de Transeúntes circulen en promedio a una determinada Fecha/Hora. Con base en ese cálculo se seleccionarán los Espacios Urbanos que muestren los mayores Niveles de Inseguridad para proceder a realizar el trabajo de campo que permita obtener las características físicas de dichos espacios y determinar si existen “patterns” de relación que sirvan para explicar la recurrencia de Actos Delictivos en tales espacios. De encontrarse tales “patterns”, se podrían formular medidas de políticas públicas dirigidas a corregir esos aspectos más que todo físicos que pueden estar sirviendo de soporte, al menos parcialmente, a los altos Niveles de Inseguridad en dichos espacios.

Obtener valores para el indicador de Inseguridad dependerá entonces de procesar datos georeferenciados de Actos Delictivos y de Tránsito, para el sector de la ciudad a ser analizado.

Tanto en Venezuela como en el resto de América Latina existen relativamente pocos datos sistemática y organizadamente recopilados sobre lo que ocurre día a día en nuestras ciudades. Estudios esporádicos o crónicas periodísticas resultan insuficientes y una encuesta ad hoc no compensaría tal insuficiencia por no poder “sacar del sombrero” una serie histórica estadísticamente representativa para una localidad específica que se quiera estudiar. Las series históricas disponibles hacen referencia a grandes promedios municipales, estadales o nacionales sin posibilidad de representar realidades locales específicas.

El Caso del Municipio Chacao de Caracas
Sólo recientemente la evolución de las tecnologías de información y, en especial, los Sistemas de Información Geográfica, han posibilitado obtener datos espaciales sobre Seguridad Ciudadana y Tránsito (entre otras variables), recogidos por los funcionarios municipales durante su desempeño cotidiano. Esto ocurre en el caso del Municipio Chacao de Caracas. Chacao cuenta con una administración municipal que ha experimentado una creciente y destacada evolución técnico-administrativa durante los últimos 20 años que hace que los habitantes y transeúntes en general perciban allí un mayor Nivel de Seguridad en comparación con el resto de la ciudad.

Chacao cuenta con estadísticas georeferenciadas sobre Seguridad y Tránsito que permitiran realizar cálculos cuantitativos y luego con el trabajo de campo analizar los aspectos físicos de los Espacios Urbanos más problematizados que sirvan para plantear propuestas de políticas públicas que mejoren el Nivel de Seguridad en esta localidad. Ciertas estadísticas generales disponibles a través del sitio web de la Alcaldía de Chacao (http://www.chacao.gov.ve), indican que persiste una Inseguridad “residual”. Por ejemplo, en el período 2006-2008 los Actos Delictivos se mantienen en alrededor de 150 mensuales.

Puede apreciarse que existe cierta variabilidad por zonas del municipio según el tipo de delito, concentrándose hurtos y robos a personas en las área aledañas a la muy transitada y densa Av. Miranda, mientras que hurtos y robos de autos se extienden hacia la parte norte del municipio abarcando las áreas más residenciales y de baja densidad poblacional.

La idea del enfoque epidemiológico de la Inseguridad es poder colocar, en lugar de “áreas rojas”, los “puntos rojos” que muestren dónde se perpetraron  hechos delictivos, para luego poder analizar aspectos físicos que conduzcan a acciones de políticas públicas que, sumadas al destacado desempeño de la Policía de Chacao, aumenten aún más la Seguridad en este municipio.

Desarrollo del Estudio
Un estudio de este tipo se podría realizar en 3 etapas:
1.Cuantificación del Nivel de Inseguridad por Espacio Urbano público y semi-público basado en datos georeferenciados de Seguridad y Tránsito
2.Selección de Espacios más problematizados y levantamiento de sus características físicas en trabajo de campo
3.Análisis de la relación entre los “patterns” físicos de los Espacios y los Actos Delictivos para formular acciones de políticas públicas que mejoren la Seguridad Ciudadana en el municipio

Se estima que un estudio de este tipo se realice en 10 semanas, de las cuales 3 serán necesarias para la Etapa 1, 4 para la 2, y las 3 restantes para la 3, incluyendo en esta última la preparación del informe.

Ventajas y desventajas de un estudio experimental-exploratorio como el planteado
Es necesario tomar en cuenta que las conclusiones de un estudio sobre Chacao, por su naturaleza específica, no podrán ser directamente trasladadas a otras zonas de Caracas, ni mucho menos a otras ciudades de Venezuela o del resto de América Latina. Sin embargo, de resultar útil el enfoque propuesto, su metodología podrá servir de referencia para ejecutar estudios similares en otros municipios de Caracas y en otras ciudades, siempre que se disponga de la data requerida o de un presupuesto suficiente para levantar datos secundarios y de campo que permitan armar series históricas de 2 o 3 años que sirvan de soporte, sobre todo a la etapa de cálculo de los Niveles de Inseguridad de los Espacios Urbanos.

Por otra parte, el énfasis que hemos colocado en aspectos físicos del Espacio Urbano y su relación con tipos de Acciones Delictivas, hace que se dedique poca o ninguna atención a aspectos socio-económicos, psicológicos y culturales que necesariamente inciden sobre el fenómeno de la Inseguridad. Una posible extensión posterior de un estudio como el planteado podría incorporarlos, especialmente para caracterizar lo que llamamos epidemiológicamente el “Agente”, o sea lo que infecta de Inseguridad a ciertos Espacios Urbanos.

Finalmente, la gran ventaja de un estudio como este es que permite explorar y experimentar un enfoque innovador que busca lograr una mejor comprensión de un fenómeno tan elusivo y resiliente como la Inseguridad.

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Referencias:
Newman, O. “Creating Defensible Space”, Rutgers University, New Jersey 1996.
Kelling, G. L. and Coles, C. “Fixing Broken Windows: Restoring Order and Reducing Crime in Our Communities”, Touchstone, New York 1997.
Alexander, C. “La Estructura del Medio Ambiente”, Ediciones de Bolsillo, Barcelona 1971.
Gladwell, M. “The Tipping Point”, Little, Brown & Company, New York 2000.

16.6.09

Libertad, Responsabilidad, Prosperidad

“Si no trabajo, no como” es una expresión de quien depende de su esfuerzo diario para lograr sustentarse. Si persevera y ahorra, puede superar esa etapa crítica y convertirse cada vez más en un inversionista, o sea, en una persona cuyos ingresos provienen del rendimiento que sus ahorros bien colocados le produzcan. En el Socialismo esa lógica no existe.

El Socialismo consiste en convertir todo un pais en una gran oficina pública, en una especie de mega-ministerio. En los ministerios hay gente que trabaja pero la lógica que allí existe es que, independientemente de cuánto y cómo se haga, cada quien recibe un ingreso los quince y últimos. Esos ingresos normalmente son bajos y difícilmente el empleado público puede ahorrar. Por eso se crea el ahorro obligatorio en “cajas” que funcionan como fondos de préstamos rotativos que, usualmente, son dirigidos al consumo (carro, casa, línea blanca, etc.) no a la inversión.

El Socialismo es trabajo rutinario, poco creativo y sin incentivos para surgir. No hay emprendimientos, nadie arriesga nada suyo y las cosas siguen mas o menos iguales en el tiempo. Si a los pobres habitantes de un pais socialista no les metieran miedo con el temita de los “enemigos de la revolución”, terminarían muertos del fastidio. Sus ingresos podrán servirles para sobrevivir, pero llevando una vida sin Prosperidad ni Libertad.
Los paises libres, o sea los no socialistas, son diferentes. Nadie potencialmente productivo tiene garantizado su sustento sino trabaja, pero cualquiera puede surgir emprendiendo, arriesgando, creando empresas. Tampoco hay garantías de que todos los que arriesguen sus ahorros o desarrollen una idea tengan éxito, pero si lo logran producen avances para todos. Hasta quienes no tengan espíritu emprendedor pueden, en un país libre, alcanzar mejores niveles de vida si se dedican con responsabilidad a sus obligaciones dentro de una empresa productiva e innovadora.

Existe siempre la posibilidad de que actividades realizadas por empresas ocasionen efectos colaterales negativos a sus trabajadores, al ambiente, etc. Justamente por ello es indispensable que un tercero tenga la autoridad y los recursos para actuar a favor de toda la sociedad y ese tiene que ser el Estado. Lo absurdo es que el Estado se convierta en empresario porque no habrá nadie más con la autoridad y los recursos para poder controlarlo.

Los Estados que han aplicado el Socialismo llegan a convertirse en mounstruos contaminantes y explotadores de proporciones gigantescas, porque no han podido (ni querido) controlarse a sí mismos. Todo Estado Socialista es el único actor mientras que sus ciudadanos están rebajados a la categoría de meros esclavos sumisos. En sus discursos, los socialistas podrán mencionar Responsabilidad y Patriotismo, pero como simple truco para que sus esclavos le encuentren algun sentido a las miserables vidas que ese modelo de sociedad les impone. La Prosperidad no es un valor cultivado por el Socialismo, ni tampoco lo es la Libertad.

Sólo siendo libres podemos escoger ser responsables. Y ser prósperos es responsabilidad de cada uno de nosotros. Así no dejaremos que algo tan importante para todos dependa de que el precio del petróleo suba o baje, tal como ocurre ahora en la Venezuela desafortunadamente en vía al Socialismo.

Cuando el MAS irrumpió en la escena política venezolana cautivó a muchos jóvenes. Habiendo sido uno de ellos, he sentido desde hace un tiempo que debo proponerles relanzar el partido con un nuevo significado tras sus siglas: que siga siendo el MAS, pero que esté ahora referido a MOVIMIENTO (para el) ASCENSO SOCIAL.

Ese debe ser el nuevo compromiso de la militancia política en un país como Venezuela:  ASCENDER SOCIALMENTE estudiando, participando, innovando, trabajando, invirtiendo y apoyando la creación de las condiciones necesarias para que, no solamente nosotros, sino todos los venezolanos podamos ascender cada vez más en un país libre, responsable y próspero.

¡Sí podemos!

9.6.09

Caracas: el Ave Fénix

Lo hecho a la Alcaldía Metropolitana y, en menor medida, a otras instancias del gobierno de la ciudad, equivale en términos prácticos a un incendio catastrófico, a una bomba solo-mata-instituciones, que nos deja a los ciudadanos a la intemperie. Pero no hay mal que por bien no venga. Si en Caracas pasamos esta prueba, el resto del país podrá seguir nuestro ejemplo.

Es difícil conseguir en Caracas algo que, construido en los últimos 10 años, se pueda catalogar como buen ejemplo de obra de gobierno a escala de toda la ciudad. Pareciera que las gestiones de alcaldes como los de Chacao y Baruta han estado tan circunscritas a sus localidades que no llegan a destacar como muestra de cambios a gran escala. Las gestiones de Barreto, Bernal y Rangel, lamentablemente, fueron aún peores.
La movilidad, la limpieza, la seguridad ciudadana, la recreación, el turismo, el desarrollo y, en general, el disfrute de nuestra vida urbana cuando estudiamos y trabajamos se ha visto cada vez más afectada negativamente en el día a día. Si a la gestión de los gobernantes, se le agrega el desmantelamiento de la Alcaldía Metropolitana, justo en el momento en el que asumía con entusiasmo la coordinación de acciones a escala de toda la ciudad, pareciera que existe un plan de destruirla o sustituirla por otra... (¿La Habana quizás?).

Declaremos que estamos ya en el día después de un pavoroso incendio de nuestra ciudad y resurjamos de las cenizas, como el ave Fénix, para rescatar el sentido de ciudad integrada, la construcción de la digna capital de Venezuela, de todos los venezolanos. A pesar del despojo hecho a la Alcaldía Metropolitana, el alcalde y su equipo deben identificar áreas de acción a escala metropolitana para coordinar acciones que puedan ser adelantadas por cada una de las 5 alcaldías locales, junto a los dos gobiernos regionales. Si la alcaldía Libertador y el Distrito Capital no quisieran participar, que al menos el resto de los integrantes de la mancomunidad ejecuten acciones conjuntas y coordinadas a escala metropolitana.

Por ejemplo, en materia de Seguridad Ciudadana y Tránsito sería interesante “hermanar” las instituciones municipales encargadas de cada pieza del rompecabezas urbano. “Hermanar” significa que sean lo mas parecidas a unas cuatrillizas, que se vistan igual, que se reunan muy frecuentemente y que compartan prácticas e información para ser cada vez más efectivas en el cumplimiento de sus misiones. Ya hay algo de eso ocurriendo entre Chacao y Baruta. He visto por El Cafetal los óvalos de máxima velocidad pintados en los canales vehiculares, los cuales fueron inicialmente colocados en La Castellana y otras zonas de Chacao. También he observado que los uniformes de los oficiales de tránsito en Sucre y El Hatillo son muy parecidos. Señalización de tránsito, compras consolidadas de patrullas e identificación de las mismas, etc., son también oportunidades para sentirnos más integrados como habitantes de una misma ciudad, para que cada parte funcione mejor dentro de un todo. Lo mismo con Recreación, Impuestos Municipales, Salud, Educación, Participación Ciudadana, etc.

Una ciudad resurgida de las cenizas institucionales donde quepamos todos incluyendo nuestros caraqueños del Centro y Oeste. Esto implica que aunque las actuales autoridades excluyentes y dogmáticas no quieran (o no las dejen) participar, el ciudadano que votó por ellos sienta que Ledezma y el resto de las autoridades sí se organizan para trabajar por ellos también porque lo hacen por todos. Es imperativo rescatar la idea democrática básica de que un gobernante es esencialmente un funcionario público, un servidor que después de ser  elegido trabaja por todos y que, gracias a ese pequeño detalle, puede afirmar que nos representa a todos en el ámbito de su jurisdicción o competencia.

Basta de sectarismos. Comencemos a superar esta absurda época en la que bajo el lema “Venezuela Ahora Es De Todos”, las autoridades se han esforzado diariamente en hacernos creer que es todo lo contrario, que por pensar distinto (derecho plenamente consagrado en el texto de la Constitución de 1999) debemos escondernos, callarnos o simplemente salir de nuestro país porque el verdadero mensaje es “Venezuela No Es De Todos, Sino Solamente De Los Rojos Rojitos.”