Ser pragmatista implica...

Que las consecuencias nos acerquen al logro de nuestros objetivos, tomando en cuenta el contexto interactivo en el que ocurren. Enfocarnos en el para qué y no en el por qué decimos o hacemos lo que digamos o hagamos.

4.11.10

¿Ceguera cognitiva o ética?

Hace años me sorprendió escucharle a Humberto Maturana el concepto de 'ceguera cognitiva' referido como un 'no sabemos que no sabemos' algo. Es fácil derivar los otros 3 casos que no producen tanto riesgo: 'no sabemos que sabemos', 'sabemos que no sabemos' y 'sabemos que sabemos' algo. Al asumir una nueva responsabilidad, es natural que cierta ceguera cognitiva esté presente. Pero luego de unos cuantos años haciendo algo (12 por ejemplo), es muy sospechoso que ese algo se siga haciendo mal. Lo más probable es que estemos no ante una ceguera cognitiva, sino ética.

Por ejemplo, la situación del tráfico y transporte público en Caracas. La ciudad no ha dejado de empeorar su ya pésima movilidad de finales del siglo pasado. Medidas como el Día de Parada y la prohibición de circulación de motos en autopistas en los 80s; los intentos de aumentar la gasolina y liberar el precio de los estacionamientos en los 90s; sumados al impecable esfuerzo del sistema Metro / Metrobuses bajo la dirección de Pepito González Lander durante esas mismas décadas, han sido no menos que despreciados por el Estebanismo del Siglo XXI. Apenas han logrado implantar ciertos canales de reflujo en autopistas y una línea de tren hacia Los Valles del Tuy, cuyo impacto ha sido marginal sobre el deterioro generalizado de Caracas.

Consecuencia: la ciudad es una especie de largo estacionamiento que los caraqueños atraviesan para llegar usualmente tarde a sus destinos y donde algunos hasta terminan siendo objeto de atracos. Mientras tanto 'chivos' estebanistas de cualquier tamaño se desplazan con escoltas y los célebres motorizados 'moscas' con los que tan antipáticamente, las autoridades gubernamentales venezolanas desde mediados del siglo pasado hasta el presente, han hecho y hacen alarde en un cotidiano abuso de poder, para dejarnos bien claro a los demás ciudadanos que la movilidad de ellos es la única importante. A nosotros, que les pagamos sus sueldos de funcionarios públicos, nos toca calarnos colas y malandros mientras intentamos desplazarnos bajo terribles niveles de polución, ruido, incomodidad e inseguridad.

Argumentar que los estebanistas quizás sean tan ignorantes que no saben que no saben y por éso no logran mejorar la movilidad, después de 12 años en el poder, es caer en la complicidad de excusarlos. Lo que tienen es ceguera ética: simplemente no les importa que los ciudadanos tengamos tan baja calidad de vida. Grupos de defensa de los animales aplican el término 'ceguera ética' a los ciéntificos que hacen experimentos en los que los animales sufren cruelmente, sin darse por aludidos y 'sin aguárseles el ojo'... A Caracas se la ha convertido en un experimento social en el que diariamente sus ciudadanos sufren aprendiendo obligados que ahora 'time is NOT money' porque 'ser rico es malo'.

Tampoco creo que no saben que no saben que varias tasas de cambio crean enormes distorsiones en la economía de Venezuela, que altos niveles de gasto público crean alta inflación, que estatizar es una clara violación al derecho de propiedad y a la Constitución, que las cárceles son desastrosas academias del delito, que importaciones masivas afectan la producción nacional, etc. Si un estebanista quiere vender un apartamento que compró en 2007, él sabe que sabe que hubo mucha inflación y por éso fijará un precio de venta en 2010 que incluirá al menos un ajuste por IPC. Pero, por otro lado, hipócritamente, intervendrá para impedir a urbanismos privados que hagan ese tipo de ajuste.

Es el mismo comportamiento que tiene en las calles: el estebanista se las arregla para no calarse la cola que el resto de los ciudadanos sufre, porque además él, sintiéndose diferente y privilegiado, trancará más el tráfico pasando.

Los casos desde la ética son más complejos que los referidos a lo cognitivo. Sin embargo, partamos de lo que Jesucristo propuso con el 'no hagas a otro lo que no querrías que te hicieran a tí' y tendremos claro que el caso de la ceguera ética es cuando 'haces a otro lo que no querrías que te hicieran a tí' o también cuando 'no haces a otro lo que querrías que te hicieran a tí'. ¡Qué diferente será la ciudad o el país cuando las autoridades se dediquen a hacer, para todos, lo que quieren para sí mismos! Serán unos ciudadanos más que en condición de servidores públicos, pero sin privilegios que los diferencien de nosotros, vivirán directamente con las ventajas y desventajas que ofrece la ciudad y el país que gobiernan.

Cuando sepa que sé, o sea que me conste, que los estebanistas usan transporte público, hospitales públicos, escuelas públicas, porque todo funciona de maravilla y, además, tienen los mismos cupos en dólares (aunque lo ideal es eliminar el control de cambio), no pretenden imponer a los demás su pensamiento único, ni abusan de ninguna manera del poder que democrática y temporalmente les cedemos todos los venezolanos... no me quedará éticamente otra opción que ir rapidito (sin tener que calarme un tráfico del demonio) a inscribirme en el PEUV (Partido Estebanista Unido de Venezuela).

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