Ser pragmatista implica...

Que las consecuencias nos acerquen al logro de nuestros objetivos, tomando en cuenta el contexto interactivo en el que ocurren. Enfocarnos en el para qué y no en el por qué decimos o hacemos lo que digamos o hagamos.

16.4.10

De testimonios, parábolas y paradojas

Las personas utilizan recursos retóricos con muy variados propósitos. Docentes, médicos, políticos, predicadores, vendedores, etc., utilizan la retórica para ejecutar eficazmente sus actividades profesionales. Por ejemplo, los vendedores recurren típicamente a testimonios de clientes satisfechos (reales o no) para demostrar que sí funciona el producto o servicio que nos quieren vender.

Por su parte los predicadores históricamente han recurrido a parábolas para darle sentido a la fé de la cual quieren convencer a sus feligreses. Las parábolas son historias sencillas que conducen a moralejas o enseñanzas que permiten comunicar mejor las creencias, a diferencia de exponerlas directamente como impersonales y abstractas prescripciones conductuales. Entre las parábolas más celebres están las que los evangelios atribuyeron a Jesús de Nazareth, como las del Buen Samaritano y el Hijo Pródigo.

Otro recurso quizás menos utilizado es el de las paradojas. Las paradojas no son otra cosa que contradicciones lógicas encapsuladas que dejan normalmente a quienes las escuchan, en un estado de inevitable perplejidad que permite capturarles la atención. Estas tienen que ver con muchas áreas, como las siguientes: en Matemáticas el caso de Russell con e conjunto de todos los conjuntos que no se contienen a sí mismos; en Ética con la del Mentiroso que afirma que esto que digo es mentira; y hasta en materia de Suerte con la del Superticioso que afirma que justamente ser superticioso da mala suerte...

En la Venezuela del siglo XXI hemos estado expuestos a una prédica política que bajo un intenso bombardeo retórico ha querido convencernos de que sólo el Socialismo nos resolverá todas nuestras penurias, las cuales son causadas, según, única y exclusivamente, por el Capitalismo. Lo curioso es que en esas prédicas los testimoniales o las parábolas parecen estar siendo reemplazados cada vez más por el uso de paradojas. Los apóstoles de esta nueva fé, han lanzado recientemente paradojas como las siguientes:

- La revolución es pacífica y democrática / La revolución está armada y ahora más porque existe la Milicia para barrer a los traidores de la oposición y a todo aquél que no apoye incondicionalmente al líder de la revolución

- El Gobierno prohibe utilizar juegos de video con escenas de guerra / El Gobierno promueve que liceístas jueguen a ser guerrilleros (comunicacionales)

- El Estado Venezolano no tiene ninguna relación con grupos guerrilleros como ETA y FARC / Se le exige a la AN un minuto de silencio por la muerte de un destacado jefe guerrillero y se inauguran una plaza y una biblioteca públicas en honor al guerrillero fundador de las FARC

¿Cuál puede ser entonces la intención de utilizar ese recurso retórico que induce un estado de perplejidad? ¿Será que los asesores comunicacionales del gobierno secretamente profesan el budismo Zen y proponen el uso de koans, relatos absurdos o paradójicos, para estimular estados superiores de conciencia que faciliten la construcción del Socialismo?

Eso sí sería toda una paradoja que el Gobierno recurriera al Zen para hacer avanzar al Socialismo. Justamente el Zen es una referencia al equilibrio, a la búsqueda del camino medio (middle way), al abandono de los extremos o polaridades que alejan de a la gente de su evolución espiritual. ¿Podría ser esa estrategia el fruto de un complejísimo esfuerzo creativo y analítico de quienes son, paradójicamente, responsables de que el Sistema Eléctrico se haya vuelto deficitario y esté a punto de colapsar por falta de inversiones y mantenimiento?

¿O será que la creciente avalancha de paradojas surge únicamente gracias a que al Gobierno le falta claridad y tiene una extremada desorganización producto de la nueva oligarquía revolucionaria-militarista que lo integra y, desde su opulencia, nos predica una austeridad que no practica y, desde su abuso a los Derechos Humanos, se considera a la vez lastimosa víctima del imperialismo y otras perversas fuerzas nacionales e internacionales?

Luego de proclamar sus triunfos y dedicarse a gritar que nos gobernarán durante 1.000 años, paradójicamente, sólo están pendientes de la próxima encuesta que pueda anticipar que en pocos meses recibirán una aplastante derrota electoral que los comenzará a desalojar democráticamente del poder y a perder los exagerados e inmerecidos privelegios individuales que para colmo, siendo socialistas, también paradójicamente, ostentan (tal como lo atestiguan algunos ex-feligreses).

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