Ser pragmatista implica...

Que las consecuencias nos acerquen al logro de nuestros objetivos, tomando en cuenta el contexto interactivo en el que ocurren. Enfocarnos en el para qué y no en el por qué decimos o hacemos lo que digamos o hagamos.

18.5.09

“X” L.T.L.

Más o menos 6 años atrás funcionarios del gobierno y seguidores del Presidente entonaban con desbordante alegría la estrofa “Chávez Los Tiene Locos” (“X” L.T.L.). Hoy, el argumento más fuerte que ese mismo grupo esgrime a favor de cerrar Globovisión es que su línea editorial atenta contra la salud mental de los venezolanos. La KGB ni cantaba ni daba razones antes de enviar directo al manicomio a cualquier disidente de la Revolución Soviética.

Los miembros de una secta pueden llegar al extremo de despreciar (e incluso querer eliminar) a todo aquél que no comparta fervorosamente su culto. Pero los jerarcas de la secta lamentablemente asumen la responsabilidad de convertir ese resentimiento en algo concreto y realizable. En el caso de la Unión Soviética “...Millones de personas fueron aniquiladas en los años 20 por contrarevolucionarias y decenas de millones en la década de los 30 por enemigos del pueblo... El apogeo del monstruo fue a comienzos de los años 50 cuando, bajo mando del temeroso Lavrenti Beria, contaba en sus filas con los verdugos de GULAG, espías y soplones en cada casa y tenderete, policías municipales en todas las ciudades y pueblos rusos y agentes en el mundo entero... En 1967 fue creado el tristemente célebre quinto departamento dedicado a la lucha contra la disidencia política. Controlaba asimismo las secciones especiales de los manicomios para los adversarios del régimen. La lógica de aquel entonces era muy simple: sólo un loco puede pronunciarse contra el comunismo, así que ¡bienvenido al manicomio!” (1).

El intento de implantar la Ley Sapo, las acciones amedrentadoras de grupos violentos, las amenazas directamente lanzadas por el Presidente y el desconocimiento, por parte de nuestro sistema judicial, de las sentencias de la Comisión de Derechos Humanos de la OEA son señales de que la Libertad de Expresión, junto a otros derechos, se encuentran en peligro a pesar de estar garantizados por la Constitución vigente en Venezuela. No existe comunismo sin dictadura y no hay dictadura que aguante un clima de libertad de expresión. Si hay ataques o intenciones de eliminar nuestra libertad de expresión es porque el sistema apunta a convertirse sin ningún pudor en una dictadura militar más y si da ese paso se acercará (al atacar también la propiedad privada, la educación plural, etc.) al comunismo.

Desde el punto de vista de las sectas comunistas sólo los locos se opondrían a la realización de esa “nueva sociedad”; sólo los locos querrían tener sindicatos en empresas que ahora sí “son del pueblo”; sólo los locos se plantearían hacer elecciones cuando existe un “único” partido que es el del pueblo, o estar en contra del “dedo del pueblo” que designa a los funcionarios que hagan falta. Burgueses, pitiyankis, escuálidos, etc., son sinónimos de contrarrevolucionarios y de enemigos del pueblo, o sea, de no-miembros de la secta y, por lo tanto, sujetos a eliminación por ser simples estorbos.

Es curiosa la estratagema de guerra psicológica que aplica el gobierno en Venezuela. El periodista Aldo Rodríguez escribía, el 26/10/2002, para la BBC que “...los partidarios del presidente Hugo Chávez bailan en las calles de Caracas desde el jueves al grito de "Chávez los tiene locos" (2); era la época de los militares en la Plaza Altamira, epítome de la era de la antipolítica que se inició en el país a partir de 1992. Un poco más de 6 años después, el mismo gobierno insiste en destruir los esfuerzos hechos, sobre todo por la oposición, para zafarse de la camisa de fuerza de la antipolítica y ahora argumenta que “Globovisión los tiene locos” (“X” L.T.L.) a ellos los del gobierno y por lo tanto va a penalizarla o incluso cerrarla.

La situación es muy delicada. Si perdemos la Libertad de Expresión, la democracia se colocaría en situación de riesgo y la barbarie militarista se sentiría con más fuerzas para dominar todo a través de una dictadura. Los autoproclamados defensores de la soberanía se convertirían en los verdugos de la patria, rompiéndola en pedazos, porque cada acto clandestino en dictadura sería un pedacito de luz de la sociedad democrática que alguna vez fuimos, mientras que la monstruosa secta estaría a sus anchas para seguir despilfarrando recursos y fundir al país con otras realidades oscuras todavía más sectarias como la cubana, la iraní o la coreana del norte.

La mala noticia para el gobierno es que nada de éso podrá hacerlo, ni legal ni legítimamente, mientras esté vigente la Constitución de 1999. Todo gobierno que se coloque fuera de los límites constitucionales, se expone a ser sustituído por cualquier vía. Y éso será lo que hará el pueblo venezolano.

(1)http://revista.libertaddigital.com/renace-el-fantasma-del-kgb-1275758706.html
(2)http://news.bbc.co.uk/hi/spanish/latin_america/newsid_2364000/2364165.stm

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