Ser pragmatista implica...

Que las consecuencias nos acerquen al logro de nuestros objetivos, tomando en cuenta el contexto interactivo en el que ocurren. Enfocarnos en el para qué y no en el por qué decimos o hacemos lo que digamos o hagamos.

26.5.15

En Venezuela el 75% de sus presidentes se fueron del país. ¿Cómo ha sido en Colombia?

No es que las historias palaciegas del hermano país sean un cuento de hadas (se parecen más bien como a Games of Thrones). Pero ha habido una diferencia importante con lo que ha sucedido en Venezuela. En el artículo anterior presentamos la cifra producto de una rápida wikinvestigación: que 75% de los presidentes de Venezuela se fueron, por distintas razones, al dejar el cargo.

Eso lo asociamos a la tranquilidad con la que periodistas y locutores como César Miguel Rondón, Gladys Rodríguez, Nelson Bocaranda y Román Lozinsky, entre otros, aceptan hacerle publicidad a empresas especializadas en apoyar inversiones fuera del país para que la escasa clase media alta que hay, se vaya. Lo paradójico es que estos influenciadores lo hacen como parte de programas de entrevistas en las que uno de los temas es la migración y fuga de talentos que ha venido experimentándose en Venezuela, considerada como algo terrible por ellos mismos. Decíamos en el artículo, que lo normal en un país es que migre la gente "menos importante" y que algo que podría servir para entender esa paradoja es que existan precedentes históricos en los que gente "muy importante" de Venezuela se largaba del país. Es por ello que utilizamos los casos de los presidentes, como lista SUPER-VIP de cualquier país.

También prometimos que buscaríamos cifras de otro país para poder comparar. Seleccionamos a Colombia por ser un país vecino, muy parecido a Venezuela en muchos aspectos, aunque muy diferente en otros. Una de las diferencias es justamente lo que ha sucedido con la lista de sus presidentes.

La gran mayoría de los presidentes colombianos se ha quedado en su país hasta el día en el que mueren. Llama la atención que algunos continuaban en la política, mientras que otros se dedicaban a sus profesiones o negocios. Del total de 79 presidentes (correspondientes a las distintas formas que fue tomando el Estado colombiano hasta estabilizarse como República), sólo 14, es decir un 18%, se iba del país al terminar su mandato. Tal como lo calculamos para Venezuela, si sólo consideramos a aquellos presidentes elegidos directa o indirectamente (dejando fuera a quienes fueron designados o autodesignados), la cifra apenas baja a 17% porque entre los eliminados estan cuatro que se habían ido de Colombia. Probablemente esa cifra entre 10% y 20% de presidentes que se mudan (o los obligan a mudarse) debe corresponder a lo que sucede en muchos otros países en los cuales sus élites se sienten parte de su país y no les atrae irse a vivir a otra parte. Eso es lo opuesto a lo que ha ocurrido en Venezuela.

Habría que investigar si en una radio colombiana similar a Exitos 99,9, hay igualmente tanta publicidad relacionada con irse del país, mientras que absurdamente se hagan debates sobre lo terrible que es la fuga de talentos y la migración. Esa sería otra investigación pendiente.

En todo caso, cada quien decide dónde quiere vivir. No critico a nadie que decida cambiarse de país. Si lo hiciera, estaría criticando a mis propios abuelos que vinieron de Italia hace casi un siglo. Lo que sí critico es la incongruencia radiotransmitida a escala nacional.

El pésimo gobierno que tenemos lanza sistemáticamente tantos mensajes contradictorios y orwellianos, tipo doble vínculo, que no se necesitan más y mucho menos que personas claramente identificadas con la alternativa democrática, sean quienes lo hagan.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Gracias por el comentario! Podrá ser publicado una vez revisado...