Ser pragmatista implica...

Que las consecuencias nos acerquen al logro de nuestros objetivos, tomando en cuenta el contexto interactivo en el que ocurren. Enfocarnos en el para qué y no en el por qué decimos o hacemos lo que digamos o hagamos.

6.4.15

Si no es terrorismo ¿Qué es?

Finaliza Semana Santa, una época para vacacionar o para reflexionar pero no para dispararle a nadie y mucho menos si se cumpliera con la explícita suspensión de porte de armas que se anunció para estas fechas. Hace un rato escuchamos unas detonaciones tan fuertes que parecían armas de guerra. Fueron muchas, demasiadas, para el terror que sólo una de ellas es capaz de producir.

Luego, gritos de personas. '¡Los mataron!' fue una de las frases más repetidas. Nosotros en el apartamento muy asustados nos buscamos para estar cerca, para abrazarnos, como si fuésemos una pequeña manada ante un ataque inesperado de depredadores. Lágrimas por terror a esa violencia que ya no se nos acerca por Internet o por ningún otro medio, sino que se hace sentir allá afuera, sin que nadie nos lo cuente.

Llamé al vigilante del edificio y me relató: que se lanzó al piso cuando escuchó tantos disparos y tan potentes; que intentaron asaltar unas personas que iban en una camioneta; y que hay un señor tirado en la acera.

Mi esposa nos distribuye una cucharada de Pasiflorum a cada uno de nosotros. Le digo que voy a bajar hasta la caseta de vigilancia para ofrecerle también una cucharada al vigilante. 'Ten cuidado' me dice.

Bajo a PB y no soy el único vecino conmocionado que no pudo quedarse, a pesar de ser casi medianoche, en su apartamento. Los vecinos observamos el desastre a distancia, sin saber qué decirnos. Le pregunto al vigilante si quiere calmante natural. Asiente, le digo que busque una cuchara, la trae y se la lleno.

Al regresar a la casa me dí cuenta que escribir un tuit era insuficiente.

No me importa si lo llaman ajustes de cuentas, o conflictos entre bandas, o resistencia al robo. Nada de eso justifica la inacción del Estado venezolano. Tampoco tienen sentido las pocas acciones que realizan, como las "alcabalas urbanas" en las que nos hacen bajar la velocidad y se dedican a pedir papeles a gente que estudia o trabaja. Ni siquiera en las cárceles, donde los tienen presos, logran desarmarlos ni impiden que se desate la violencia. ¿Qué puede esperarse cuando los delincuentes andan, tranquilazos y armados, circulando por donde quieren?

¿Qué sentido tiene que el Estado promueva la aparición de 'patriotas cooperantes´ para perseguir a opositores, como si esa fuese la verdadera delincuencia?. Venezuela no está chévere, más allá de que proclamen a los cuatro vientos de que lo es. Los altos niveles de violencia delincuencial son una forma de terrorismo que afecta a todos, seamos o no opositores, y sin duda afecta también al turismo nacional e internacional que con esas mentirosas campañas se busca promover.

1 comentario:

  1. UFFF compartro tu angustia y protesta. Creo que mas que una amenaza para USA estamos siendo una amenaza para nosotros mismos. Hay delincuencia campante y relajada. El síndrome de INSEGURIDAD nos supera. Es un problema de ESTADO prioritario

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