Ser pragmatista implica...

Que las consecuencias nos acerquen al logro de nuestros objetivos, tomando en cuenta el contexto interactivo en el que ocurren. Enfocarnos en el para qué y no en el por qué decimos o hacemos lo que digamos o hagamos.

7.9.10

Color plural: pura pinta

El Estebanismo a través de su partido nacional y socialista ha reconocido gráficamente que los electores se cansaron del rojo y quieren llevar el Pluralismo a la Asamblea Nacional. Los afiches donde aparece Esteban, las vallas despersonalizadas y los banners en Internet muestran una intensa campaña caracterizada por usar distintos fondos, azul celeste, verde perico, azul grisáceo, marrón pupú, etc., a los que superponen el rojo pretendiendo comunicar una repentina conversión de los rojos-rojitos en chicos arco-iris. Pero no te emociones, esos mismos chicos tranquilamente siguen hoy afirmando cosas como 'O los liquidamos o ellos nos liquidan a nosotros', o sea, los colorsitos de la campaña son pura pinta, para nada auténticos.

El Pluralismo es uno de los principios constitucionales más crecientemente vapuleados. Una de las víctimas más recientes del sectarismo ha sido el PPT, reconocidos por su color azul y por ser cantera de ministros, embajadores y demás funcionarios claves, no precisamente demasiado diferentes al resto del Estebanismo. Pero ellos, al no ceder ante una fusión obligada que les eliminaría su identidad, fueron pateados por atrás con el típico 'no volverán', frase taaan democrática que le encanta gritar a los que ahora quieren mostrarse cromáticamente diversos.

Para hacer respetar el Pluralismo seriamente es necesario que exista una Superintendencia de la Libertad. Esa agencia deberá imponer sanciones a quienes discriminen a venezolanos por razones políticas y penas a quienes abusen de su poder al pretender convertir instituciones públicas en simples apéndices partidistas. Si algo así existiese, habría muchos altos funcionarios que estarían por un lado presos y por otro arruinados por las multas.

La oposición también debe cuidarse de contagiarse del virus dogmático. Con el acuerdo alcanzado en la Mesa de la Unidad Democrática ha dado muestras de tener buenas defensas contra ese virus. Sin embargo, el defender el principio pluralista constitucional debe blindarse institucionalizándolo, para que todos los venezolanos rechacemos juntos el sectarismo y trabajemos lo más integrados posible en la construcción de un destino común.

Una de las leyes que la nueva Asamblea Nacional deberá sancionar es una que aborde frontalmente este problema. Una Ley de Promoción y Protección del Pluralismo que comprenda un conjunto de normas que por un lado apunten a la integración de distintas perspectivas en los esfuerzos para desarrollar el país; y, por el otro, desincentive a quienes en su delirio sectario puedan caer en reiterados abusos de poder al utilizar las instituciones de todos, únicamente en función de sus intereses dogmáticos.

Nótese que aquí no se trata de un tema de corrupción. A los corruptos se les debe indentificar, capturar, enjuiciar e imponerles las penas que las leyes contemplen por estar robando o dejando que otros roben. El tema del Pluralismo se refiere a un asunto aún más grave porque al imponerse un pensamiento de color único, se crean las condiciones para creerse, como ocurre con todo fascista, con el derecho de atropellar al resto de la sociedad y, de paso, desatar la más podrida corrupción.

El 26S vota por el Pluralismo para que entre todos podamos construir una Venezuela libre, próspera, segura, decente y respetuosa de la diversidad.

1 comentario:

  1. Moisés, IMHO, la "Ley Pluralista" debe ser la segunda ley a aprobar. La primera es necesariamente la "Ley Derogatoria", con una larga lista de leyes aprobadas por la asamblea actual que deben ser derogadas, empezando por la ley resorte, e incluyendo la prohibición "para siempre" de las cadenas presidenciales o la derogación de cualesquiera disposiciones legales que las permitan. La ley debe también derogar todos los actos de gobierno que tuvieron como resultado el cierre de RCTV y de las 32 emisoras de radio y dos de TV regionales siguientes. La ley debe también revertir todas las expropiaciones de fincas que han dado como resultado convertir esas fincas en tierras ociosas, y las expropiaciones de empresas que han resultado en su cierre, como es el caso de las empresas briqueteras de Guayana. La ley derogatoria debe también proveer la venta de las empresas expropiadas cuyas expropiaciones han sido pagadas, tales como Sidor y otras, resultando en el desastre de hoy. Se debe revertir la expropiación en curso del Sambil de La Candelaria, y de las cadenas comerciales que no cumplen ninguna función propiamente gubernamental.
    Se debe derogar las disposiciones, administrativas o menos, por las cuales se han incautado las armas de las diversas policías regionales, incluyendo el helicóptero de los larenses, patrullas, motos y paremos de contar. Se que me falta un montón, pero por ahí vamos. Una vez que deroguemos la cantidad de barbaridades en vigencia, hace falta que le entremos al sistema judicial de lleno, desde la policía, pasando por los tribunales, hasta el tribunal supremo y la forma en que se designan sus miembros y el papel de la asamblea en ello, sus responsabilidades, su duración (nota que los estadounidenses son los únicos funcionarios vitalicios), el ministerio de justicia, etc. Tenemos que "reconstruir" el país, y para ello tenemos que deshacernos de las leyes inconstitucionales como primer paso, para volver a reducir la presidencia a su verdadero tamaño. Al mismo tiempo, la sociedad civil, incluyendo los actores económicos -todos nosotros, los que trabajamos todos los días en cualquier rol- irá ocupando los espacios liberados. A la vez, tenemos que volver a formar el poder judicial, destruido hoy. Nada más mis dos centavos de contribución!

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