Moisés P. Ramírez con apoyo editorial de Claude Sonnet 4.6 y referencias de Perplexity AI
Ilustración generada en Ideogram.ai
En las
redes sociales aumenta cada día la cantidad y variedad de videos protagonizados
por mascotas. Solo el tsunami de información a favor o en contra de la
Inteligencia Artificial compite con esa tendencia. Un amigo que vive en Canadá
me comenta que hay una conexión entre esos dos fenómenos. Según él, la cantidad
de mascotas va a crecer exageradamente gracias al impacto de la IA. Le pregunto
por WhatsApp: ¿Por qué crees Efrén que la IA va a provocar esa proliferación de
mascotas? Me responde: Broder, responderte no es difícil, pero prefiero
explicártelo por email porque no se trata de que las mascotas de siempre van a
crecer en número, lo que ocurrirá es una mascotización, un proceso que describe
la extraña conversión, en mascotas de otros seres vivos que convencionalmente
no lo eran.
Aquí les comparto la mayor parte del contenido de su interesante email.
El
concepto de mascota
Moisés,
para tener un buen comienzo consulté a Perplexity AI sobre una definición
aceptable del término. Me indica: La definición más precisa y completa de
mascota es animal de compañía: un ser vivo que acompaña a las
personas en la vida cotidiana, no para trabajo ni alimento, sino por afecto
mutuo y beneficios emocionales, extendiéndose por analogía a símbolos
representativos. Esta visión moderna resalta el vínculo afectivo sobre el origen
mágico.
Antes me
había aclarado la IA lo siguiente: La palabra mascota tiene un origen
fascinante ligado a conceptos de suerte y protección. Su etimología proviene
del francés mascotte, que significa amuleto o talismán, popularizado por
la ópera La Mascotte de 1880, y deriva del idioma occitano mascòta (hechizo),
relacionado con masca (bruja), de raíces germánicas o celtas. El
término entró al español en el siglo XIX desde el francés, inicialmente para
designar objetos o seres que traen buena fortuna, como en el deporte o eventos.
Con el tiempo, evolucionó para incluir animales de compañía, ya que se les
atribuía un influjo positivo sobre sus dueños, confirmado hoy por estudios
psicológicos.
Este es
nuestro punto de partida: una mascota es… compañía para la vida cotidiana (no algo
eventual como una escort, que es una persona para acompañamiento social
y, además, a cambio de dinero), no para trabajo ni alimento, sino por afecto
mutuo y beneficios emocionales.
¿Domesticación?
se acerca, pero es otra cosa
Sigo con
Perplexity, para que veas que no invento. Sobre domesticación esta IA establece:
...es un proceso evolutivo a largo plazo mediante el cual los humanos
seleccionan y modifican genéticamente a una especie salvaje para adaptarla a la
convivencia y utilidad humana, generando cambios heredables en su
comportamiento, fisiología y morfología.
La
diferencia que veo es que hay razones productivo-utilitarias que llevan a los
humanos a convivir con especies que originalmente son salvajes (no sé cuál
especie no lo sería, ¡hasta los humanos fuimos y algunos todavía son!). El
contexto en el que ocurre la convivencia cotidiana con otras especies es, en el
caso de las domesticadas, productivo; y en el de las mascotas, afectivo.
Autodomesticación
Suena raro,
pero ahora nos vamos acercando más al punto al que quisiera llegar con mis
argumentos. La misma IA dice que ocurre cuando ...miembros de una misma especie
seleccionan y reproducen a otros individuos más dóciles o cooperativos a lo
largo de generaciones. También agrega que ...en contextos de cría en cautividad
o estructuras sociales jerárquicas, donde individuos dominantes imponen
selección por docilidad, como en hormigas que crían larvas para roles
específicos, o en simios adoptando crías. No es domesticación externa por otra
especie, sino intraespecífica mediante endogamia y preferencias reproductivas.
Y en el
caso de humanos, afirma que ...seleccionamos compañeros con menor agresión
reactiva y mayor prosocialidad, reduciendo rasgos violentos y modificando la
morfología facial vía células de la cresta neural, similar a animales
domesticados. Evidencia genética muestra redes neurales únicas en homo
sapiens ausentes en neandertales, impulsadas por selección
cultural desde el Pleistoceno. Aunque advierte que ...los humanos neandertales
eran más robustos y agresivos, mientras que homo sapiens desarrolló
menor reactividad emocional, cráneos más redondeados y comportamientos sociales
menos violentos mediante selección natural contra la agresión reactiva, similar
a perros vs. lobos. Esto no es domesticación externa, sino un proceso interno
impulsado por cooperación grupal.
Lo
siguiente es delicado
Moisés, a
riesgo de simplificar demasiado en un tema complejo, quisiera que tomes en
cuenta la relación entre esclavitud y lo que hemos dicho sobre domesticación y
autodomesticación. La esclavitud ha sido un fenómeno histórico de larga data,
anterior a la colonización moderna. Pero aparte de que la considero una
aberración moral, fue también una solución funcional a la competencia por
recursos limitados: ¿qué hacer con el derrotado? Eliminarlo sería un
desperdicio. La respuesta fue convertirlo en recurso productivo. Una
domesticación forzada, utilitaria, nacida de la escasez.
Las guerras
pueden entenderse como métodos de apropiación. No importa si hablamos de hordas
de homínidos en el Pleistoceno o de ejércitos sofisticados en el presente: la
lógica es invariable. Quien gana, controla recursos escasos (agua, suelo
fértil, metales, petróleo, data). Quien pierde, se convierte en recurso.
Los
impactos de la IA
En las
redes existe mucho alboroto en torno al acelerado progreso que parece estar
teniendo la IA. Desde cambios sustanciales en las estrategias y tácticas en el
mundo militar (ej. Palantir), hasta transformaciones de cualquier actividad
productiva o cultural en el mundo civil. Generar código, diagnosticar
enfermedades, resolver preguntas en casi cualquier disciplina, etc., hacen
pensar en un impacto profundo en el funcionamiento de la economía y de las
sociedades en general.
Ese impacto
podría contemplar un incremento excepcional de la productividad y con ello de
la prosperidad y riqueza de las naciones. Pero al mismo tiempo, podría haber
masivos despidos de trabajadores. Y aquí está el giro que me parece revelador:
la IA invierte la lógica de la guerra sin romperla. En un mundo de abundancia
generada por su uso, el dominado ya no será explotado como fuerza de trabajo, será
mantenido como acompañamiento. Cierta dependencia persistirá, aunque de otra
forma y justificación.
Ya creo que
vas entendiendo hacia dónde va mi argumentación. Tú me dirías algo como: ¡Claro
Efrén! Esa referencia a seres vivos uno la relaciona con otras especies, pero
nunca con los humanos; y tú me estás llevando a que crea que ¡nosotros mismos
podríamos terminar siendo mascotas!
Justamente
hermano, eso es lo que yo llamo mascotización.
El flujo es
el siguiente: Precedentes de esclavitud, autodomesticación y domesticación → Crecimiento
concomitante de riqueza y desempleo impulsado por la IA → Mascotización.
La idea de
una Renta Básica Universal (RBU), un ingreso que permita a toda persona tener
una vida vivible sin tener que trabajar, se impondrá. Eso pondrá a mucha
gente a sentir que su rol es similar al de las mascotas. Unos experimentarán
alivio y hasta un cierto goce cuando eso ocurra. Otros quizás no, porque
sienten que terminarán siendo de menos cotización en el “mercado” del sentido
de la vida.
La
abundancia como pérdida de sentido
Los precios
de la energía, la comida, la vivienda, el transporte, la salud y la diversión llegarán
a casi cero. Se eliminará la escasez y con ello perderá sentido hacer análisis
económico, administrar recursos, superar limitaciones. Pero es poco probable
que el poder para controlar los recursos se redistribuya.
Podrás
seguir viviendo, pero como mascota y como tal tendrás obligaciones tácitas. Deberás
mostrar características como las siguientes: Simpatía, respeto, belleza, salud,
etc. Quienes controlen la IA y los recursos no querrán convivir con un perro
que muerda, que haga sus necesidades dentro del hogar, que sea feo y, de paso,
sarnoso.
Las
mascotas desagradables terminarán, en el mejor de los casos, abandonadas. Serán
libres, pero también pasarán trabajo porque ya perdieron el instinto salvaje por
haber estado antes domesticadas. Serán solo bestias que deben arreglárselas
como puedan.
Así que la
RBU va a tener su letra pequeña: la sociedad te mantiene, pero debes
comportarte como una mascota ejemplar.
¿Extrañar
tiempos de escasez y difíciles?
Esta
reflexión me ha traído, Moisés, a un callejón que termina en un muro de
contradicciones contra el cual siento que estoy a punto de estrellarme. No
entiendo: Si vivir como mascota implica procurarse salud, belleza, respeto y
simpatía…
¿Por qué me siento mal si los super productivos me van a mantener?
¿Será que me da envidia no ser parte del grupo de los solucionadores de
problemas, los fajados, los que siguen trabajando para que pueda haber
electricidad, comida, transporte, etc., casi gratis para todos?
¿Por qué si la vida en sí misma es un regalo, pareciera que no quiero que me
sigan regalando lo que necesito para lidiar con mi metabolismo*?
¿Será que prefiero ser libre, aunque sea como bestia, hasta que reconquiste mi
ser salvaje?
¿Es la libertad algo que estaría en ser salvaje o, por el contrario, en ser
parte de una civilización curtida en la escasez y que está a punto de ser
destruida?
*Metabolismo: Proceso que distingue a los seres vivos,
de tomar permanentemente pedacitos del universo (aire, comida, experiencias,
etc.) y devolver otros como desechos o productos.
